Las Islas Chagos, un remoto archipiélago del océano Índico, han vuelto al centro del debate internacional tras las duras críticas de Donald Trump al Reino Unido por su intención de transferir la soberanía del territorio a Mauricio.
Las Islas Chagos conforman un archipiélago situado en el centro del océano Índico, a más de 1.600 kilómetros al noreste de Mauricio. Aunque poco conocidas para la opinión pública, su ubicación las convierte en un punto clave para el control militar y logístico entre África, Asia y Oriente Medio.
Desde el punto de vista geopolítico, el archipiélago es considerado un enclave estratégico de primer orden, especialmente por albergar instalaciones militares de alto valor para Estados Unidos y el Reino Unido.
Dentro de las Islas Chagos, Diego García destaca como el principal activo estratégico. Allí, Estados Unidos y el Reino Unido establecieron en 1971 una base militar conjunta, en pleno contexto de la Guerra Fría, con el objetivo de contener la influencia soviética en la región.
Desde entonces, la base ha sido utilizada como plataforma para operaciones militares en Asia y Oriente Medio, incluidos lanzamientos durante las invasiones a Iraq, y es considerada uno de los activos militares estadounidenses más importantes en el extranjero.
Origen histórico del Territorio Británico del Océano Índico
El Reino Unido asumió el control de las Islas Chagos en 1814, tras el Tratado de París que siguió a la derrota de Napoleón. Sin embargo, en 1965, Londres separó el archipiélago de Mauricio, entonces aún colonia, y creó el Territorio Británico del Océano Índico, como parte de un acuerdo estratégico con Estados Unidos.
Aunque Mauricio obtuvo su independencia en 1968, las islas permanecieron bajo dominio británico, una decisión que ha sido objeto de reclamos históricos y diplomáticos por parte del gobierno mauriciano.
En 2019, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) determinó que el Reino Unido debía devolver las Islas Chagos a Mauricio “lo más rápidamente posible”, al considerar que su retención impedía completar el proceso de descolonización conforme al derecho de autodeterminación.
Aunque el dictamen no es jurídicamente vinculante, incrementó la presión internacional sobre Londres y fortaleció la posición de Mauricio en foros multilaterales, incluidos los de Naciones Unidas.
El acuerdo entre Reino Unido y Mauricio
En mayo de 2025, el primer ministro británico Keir Starmer firmó un tratado con su homólogo mauriciano que contempla la transferencia de soberanía de todas las Islas Chagos. El acuerdo establece que el Reino Unido pagará a Mauricio 101 millones de libras esterlinas anuales por el arrendamiento de la base de Diego García durante 99 años.
Este esquema garantiza que tanto el Reino Unido como Estados Unidos mantengan el uso operativo de la base militar, pese al cambio formal de soberanía.
Trump califica de “gran estupidez” la cesión de islas Chagos que hizo Reino Unido https://t.co/Z2opGSuOil https://t.co/N51XRCOEy7 pic.twitter.com/5aAsO7ewK9
— Status Qro (@StatusQro) January 21, 2026
Las críticas de Donald Trump al Reino Unido
El anuncio provocó una reacción contundente del expresidente estadounidense Donald Trump, quien calificó la decisión como un acto de “estupidez” y una señal de debilidad estratégica frente a potencias como China y Rusia.
“De manera sorprendente, nuestro ‘brillante’ aliado de la OTAN, el Reino Unido, está planeando actualmente regalar la isla de Diego García… SIN NINGUNA RAZÓN. No hay duda de que China y Rusia han tomado nota de este acto de debilidad total”, escribió Trump en la madrugada del martes en su red Truth Social.
En el mismo mensaje añadió: “Que el Reino Unido regale un territorio extremadamente importante es un acto de GRAN ESTUPIDEZ”, utilizando este argumento para insistir en que Washington debería tomar el control de Groenlandia por razones de seguridad nacional.
Las declaraciones contrastan con la posición que Trump sostuvo el año anterior, cuando describió el acuerdo como un “logro monumental”. Este repentino cambio de tono reavivó el debate político en el Reino Unido, justo cuando el tratado se encuentra en su fase final de revisión parlamentaria.
La postura oficial de Estados Unidos
En su momento, el Departamento de Estado respaldó el acuerdo. El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que, tras una “revisión interinstitucional exhaustiva”, el gobierno de Trump determinó que el pacto “garantiza la operación a largo plazo, estable y eficaz” de la base en Diego García.
Rubio añadió que Trump “expresó su apoyo a este logro monumental” durante una reunión con el primer ministro Starmer, subrayando la importancia estratégica del entendimiento bilateral.
Islas Chagos, seguridad global y derecho internacional
En medio de la controversia, Trump vinculó la cesión de las Islas Chagos con su interés en Groenlandia, al asegurar que se trata de “otro más en una larga lista de motivos de seguridad nacional” para que Estados Unidos adquiera ese territorio.
Consultado por The New York Times sobre qué podría limitar su poder en el ámbito internacional, Trump respondió: “Hay una sola cosa. Mi propia moral. Mi propia mente. Es lo único que puede detenerme”. Y concluyó: “No necesito el derecho internacional”.