El ajedrez político de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ha entrado en una fase de consolidación y reestructuración. La renuncia de Ariadna Montiel Reyes a la Secretaría de Bienestar, anunciada hoy 28 de abril de 2026, no es un hecho aislado, sino parte de un movimiento estratégico para alinear la operación del gobierno con las necesidades del partido Morena.
Montiel Reyes, una de las funcionarias con mayor peso político dentro de la Cuarta Transformación tras su paso por los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y el inicio del mandato de Sheinbaum, deja la dependencia en un momento clave. Su salida responde a su intención de asumir nuevas responsabilidades dentro del movimiento, específicamente participar en la elección por la Presidencia Nacional de Morena, tras la salida de Luisa María Alcalde.
Me siento muy orgullosa de formar parte de la Cuarta Transformación y de contribuir a que el bienestar sea un derecho para el pueblo de México.
— Ariadna Montiel Reyes (@A_MontielR) April 29, 2026
Les comparto que hoy presenté mi renuncia a la presidenta @Claudiashein, con la intención de participar en la elección de la… https://t.co/cCziFhJcHx
Ariadna Montiel Reyes ha concluido su gestión al frente de la Secretaría de Bienestar con el objetivo de participar en el proceso de elección para la dirigencia nacional de Morena. Su salida implica el traslado de una funcionaria con amplia trayectoria en la operación de programas sociales hacia la estructura partidista, sector donde su conocimiento sobre la organización territorial y la base operativa de la institución resultará relevante para la contienda interna.
Por su parte, Leticia Ramírez Amaya ha sido designada como la nueva titular de la Secretaría de Bienestar. Ramírez, quien recientemente colaboraba en la Oficina de la Presidencia y cuenta con antecedentes en la administración pública federal, asume la dependencia en un contexto donde el gobierno prioriza la continuidad operativa y el seguimiento de los programas sociales vigentes.
Estos cambios reflejan un ajuste en la estrategia de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. El objetivo central de estos relevos es mantener la estabilidad en las funciones gubernamentales mientras se definen las nuevas directrices políticas dentro del partido oficialista. Con este movimiento, se busca equilibrar la administración de la política social con los objetivos políticos del gobierno de cara a la segunda mitad del sexenio.