Una niña peruana de 10 años fue rescatada en Ecuador durante un operativo binacional contra una presunta red de trata de personas que pretendía someterla a un matrimonio forzado con un hombre de 50 años.
La menor, integrante de una comunidad indígena de Perú, fue localizada a principios de agosto en la comunidad de Espejo, en la zona selvática de Río Tigre, provincia de Pastaza, un territorio fronterizo de difícil acceso.
El operativo fue resultado de una investigación de aproximadamente dos meses coordinada por las Fuerzas Armadas y las fiscalías de Ecuador y Perú. Durante la intervención también fue detenido en flagrancia un hombre identificado como Santi Cuji Washinton Favio, de 50 años.
La niña habría sido trasladada mediante un presunto “canje de menores”
De acuerdo con las investigaciones, la menor habría sido trasladada desde Perú hacia Ecuador mediante un presunto mecanismo conocido como “canje de menores”.
Las autoridades sospechan que la niña iba a ser entregada bajo la figura de matrimonio servil, una práctica que puede estar vinculada con redes de trata y explotación.
Su localización fue posible gracias al trabajo conjunto de las autoridades de ambos países, que desplegaron personal en una región selvática caracterizada por las dificultades para acceder a las comunidades.
Tras el rescate, la menor recibió atención médica y psicológica y quedó bajo protección de instituciones estatales especializadas.
Detienen al presunto agresor en Ecuador
Durante el operativo, las autoridades ecuatorianas capturaron en flagrancia al hombre de 50 años señalado en la investigación.
La detención permitió desarticular la operación que, según las autoridades, buscaba concretar la entrega de la niña para un matrimonio forzado.
El caso permanece bajo investigación para determinar si existen más personas involucradas en el traslado de la menor y establecer el alcance de la presunta red de trata que operaba a ambos lados de la frontera.
👧 Una niña peruana de 10 años fue rescatada en Ecuador: habría sido llevada para convertirla en esposa de un hombre de 50.
— Lupa y cedazo (@lupaycedazo) August 18, 2026
Su caso destapa una realidad: 1 de cada 4 mujeres jóvenes de América Latina inició una unión antes de los 18 años.https://t.co/XcSuC4NWqN#LupayCedazo pic.twitter.com/sANaxQzfPT
Matrimonio infantil: un problema que persiste en América Latina
El caso también pone nuevamente bajo la lupa el problema del matrimonio infantil y las uniones tempranas en América Latina, particularmente en comunidades rurales e indígenas donde las condiciones de pobreza, desigualdad y aislamiento pueden aumentar la vulnerabilidad de niñas y adolescentes.
Datos citados por UNICEF señalan que una de cada cuatro niñas en América Latina contrae matrimonio o inicia una unión antes de los 18 años. Además, una de cada cinco menores que formalmente están unidas tiene una pareja al menos 10 años mayor.
Las cifras podrían incluso subestimar la dimensión del problema, debido a que numerosas uniones no quedan registradas oficialmente y son consideradas relaciones de hecho.
Pobreza y falta de oportunidades, entre los factores de riesgo
Organizaciones que trabajan contra el matrimonio infantil han advertido que la pobreza y la falta de oportunidades pueden contribuir a que algunas familias consideren estas uniones como una forma de garantizar seguridad económica.
En comunidades con altos niveles de marginación, las niñas pueden quedar atrapadas en situaciones que limitan su autonomía y aumentan su exposición a diferentes formas de violencia.
El problema también adquiere una dimensión cultural en determinadas regiones indígenas y rurales, donde algunas prácticas tradicionales pueden entrar en conflicto con los derechos de niñas y adolescentes.
¿Qué consecuencias tiene el matrimonio forzado en niñas?
El matrimonio o las uniones forzadas durante la infancia pueden tener consecuencias que se prolongan durante toda la vida.
Entre ellas se encuentran el abandono escolar, los embarazos a temprana edad, la violencia de género y una menor posibilidad de acceder posteriormente a educación y empleo.
El caso de la niña peruana rescatada en Ecuador muestra además cómo estas prácticas pueden cruzar fronteras y convertirse en mecanismos de trata, especialmente cuando las víctimas pertenecen a comunidades aisladas y tienen un acceso limitado a los sistemas de protección.
El rescate de la menor permitió ponerla a salvo, pero también abrió una investigación binacional para determinar quiénes participaron en su traslado y evitar que otras niñas sean víctimas de redes dedicadas a la explotación y al matrimonio forzado.