La ciudad de Mineápolis vive un clima de alta tensión social y política tras el asesinato de un ciudadano estadounidense de 37 años a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), ocurrido un día después de masivas movilizaciones contra las políticas migratorias del presidente Donald Trump.
Las autoridades federales aseguran que el hombre abatido era un “atacante”, aunque videos difundidos por la agencia Associated Press (AP) muestran a un individuo sometido en el suelo y posteriormente baleado, sin que se observe un arma en sus manos.
La víctima fue identificada por sus padres como Alex Jeffrey Pretti, ciudadano estadounidense, enfermero de una unidad de cuidados intensivos. ICE lo acusó de haber agredido a agentes federales con un arma de fuego durante un operativo antimigrante.
En un primer comunicado, el Departamento de Seguridad Interior (DHS) afirmó que se trataba de un “inmigrante ilegal buscado por agresión violenta” que portaba una pistola calibre 9 milímetros. Tricia McLaughlin, portavoz del DHS, sostuvo que Pretti pretendía “atacar a las fuerzas del orden” y calificó el tiroteo como “defensivo”.
Sin embargo, el jefe de la policía de Mineápolis, Brian O’Hara, confirmó posteriormente que el hombre abatido era ciudadano estadounidense, con antecedentes limitados a infracciones de tránsito y con licencia legal para portar armas, conforme a la legislación estatal.
Video del tiroteo contradice versión del ICE
Un video captado por un transeúnte y difundido por AP muestra el momento en que Pretti se acerca a auxiliar a una mujer que había sido empujada y cayó al suelo durante una protesta en la avenida Nicollet. Esta fue la grabación en la que se observa el momento del tiroteo:
El cuerpo quedó inerte en el pavimento y no se aprecia ningún arma a la vista. Posteriormente, Bill Melugin, periodista de Fox News, difundió en redes sociales una imagen de una pistola en el asiento de un automóvil, lo que sugiere que el arma no estaba en posesión de la víctima al momento del tiroteo.
Third angle of today’s shooting of a 37-year-old male by agents with U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) in Minneapolis, Minnesota, clearly shows one of the agents running away from the scuffle before the shooting carrying the victim's handgun, a Sig P320. pic.twitter.com/97atyCozQP
— OSINTdefender (@sentdefender) January 24, 2026
Protestas y respuesta federal en Mineápolis
Tras el asesinato, una multitud enfurecida se congregó en el lugar, insultó a los agentes del ICE y bloqueó calles con contenedores de basura, coreando consignas como “¡Fuera ICE ahora!”. Los agentes federales respondieron lanzando granadas aturdidoras para dispersar a los manifestantes.
El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, solicitó apoyo de la Guardia Nacional ante la escalada de violencia.
“Los recursos policiales locales están al límite debido a la perturbación de la seguridad pública causada por miles de agentes federales de inmigración en los barrios”, declaró.
Por su parte, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, autorizó el despliegue de tropas estatales. Frey anunció además que la ciudad pedirá a un juez federal el cese inmediato de la represión migratoria en el estado.
Reacciones de Trump y del gobierno federal
El presidente Donald Trump criticó a Walz y a Frey en su plataforma Truth Social, acusándolos de no “proteger” a los agentes del ICE y de “incitar a la insurrección”. También compartió imágenes del arma que, según ICE, fue recuperada.
La secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, sostuvo sin presentar pruebas que Pretti pretendía “causar el máximo daño posible”, mientras que el comandante de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino, justificó el uso letal de la fuerza al señalar un aumento de ataques contra agentes del DHS.
En contraste, el jefe policiaco Brian O’Hara exigió que las agencias federales operen en la ciudad “con disciplina, humanidad e integridad” y llamó a mantener la paz.