En casi cuatro años de la administración del gobernador morenista de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, la violencia ha alcanzado de manera recurrente a autoridades municipales, ex funcionarios, dirigentes sindicales, activistas e integrantes de comunidades indígenas. De acuerdo con cifras oficiales y registros documentados entre el 1 de diciembre de 2022 y el 15 de julio de 2026, en ese periodo han sido asesinados cinco presidentes municipales en funciones, ocho ex alcaldes, nueve líderes sindicales y 21 activistas, defensores comunitarios, representantes indígenas y de derechos humanos.
El balance también refleja un elevado número de homicidios en la entidad. En el mismo lapso, se contabilizan entre 310 y 330 muertes violentas de mujeres, mientras que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reportó un promedio mensual de entre 70 y 80 víctimas de homicidio doloso, lo que equivale a por lo menos 2 mil 800 hombres asesinados durante el actual sexenio estatal.
El primer presidente municipal en funciones asesinado durante la administración de Salomón Jara fue Joaquín Martínez López, edil de Chahuites, quien murió tras un ataque armado el 18 de marzo de 2024. Meses después, el 15 de octubre de ese mismo año, Román Ruiz Bohórquez, presidente municipal de Candelaria Loxicha, fue asesinado con arma blanca.

La violencia contra autoridades municipales continuó en 2025. El 15 de mayo fue emboscado y asesinado Mario Hernández García, presidente municipal de Santiago Amoltepec. Apenas un mes después, el 15 de junio, hombres armados privaron de la vida a Lilia García Soto, presidenta municipal de San Mateo Piñas. Posteriormente, el 13 de julio de 2026, fue reportado el homicidio de Joel Bravo Martínez, presidente municipal de San Miguel Amatitlán, con lo que suman cinco alcaldes en funciones asesinados durante la presente administración estatal.
Los ataques también han alcanzado a ex presidentes municipales. El primero fue Manuel Guzmán Carrasco, ex edil de Putla Villa de Guerrero, asesinado el 22 de agosto de 2023. Posteriormente fueron ultimados Roberto Salinas Santiago, ex alcalde de Santiago Yaitepec, el 27 de agosto de 2024; Javier Cruz Jiménez, ex presidente municipal de San Pedro Mixtepec, el 17 de marzo de 2025, y Erasmo Rodolfo Medina Ruiz, ex edil de Santa Cruz Xoxocotlán, el 23 de diciembre del mismo año.
Durante 2026 la lista continuó creciendo con los homicidios de Silvestre Vázquez Sánchez, ex alcalde de Santa María Zaniza, el 4 de marzo; Francisco Fidel Gijón Vázquez, ex presidente municipal de San Fidel del Puerto, el 13 de abril; Carlos Orocio Cruz, ex edil de San Juan Quiahije, el 15 de junio, y Pedro Martínez Barroso, ex alcalde de San Juan Cacahuatepec, asesinado el 13 de julio.
Los dirigentes sindicales tampoco han estado exentos de la violencia. Entre las víctimas se encuentran Luis Balderas, conocido como “El Espinazo”, dirigente de la CATEM Joven, asesinado el 7 de mayo de 2023; Marco Antonio Córdova García, integrante de la misma organización, el 11 de junio de 2024; David Juárez, del Movimiento Oaxaqueño de Izquierda Democrática, el 14 de junio de 2024; David R. S., identificado como “El Junior”, también perteneciente a la CATEM Joven, el 30 de agosto de ese año; Jair Caleb Rodríguez Ortega, de la Alianza de Sindicatos y Asociaciones del Estado de Oaxaca, el 18 de enero de 2025; Juan Luis Villaseca, de la Confederación Joven de México, el 8 de julio de 2025; un dirigente identificado únicamente con las iniciales NPU, cuya identidad fue reservada por la Fiscalía estatal, el 27 de octubre de 2025; Marcos Sánchez, de la Confederación de Trabajadores de México, asesinado junto con seis acompañantes el 7 de noviembre de ese año, e Iván Tomás Luis Villaseca, también integrante de la Confederación Joven de México, ultimado el 17 de abril de 2026.

La violencia también ha golpeado a quienes desarrollaban actividades de defensa de los derechos humanos, del territorio y de las comunidades indígenas. Entre las víctimas figuran el defensor indígena triqui Celestino Silvestre Luis, asesinado el 23 de enero de 2023; el defensor comunitario Félix Vicente Cruz, el 13 de abril del mismo año; Noel López Gallegos, dirigente comunitario, el 4 de julio de 2023, y el defensor del territorio Palemón Vásquez Cajero, el 18 de marzo de 2024.
A esa relación se suman Mario Hernández Martínez, representante comunitario, asesinado el 15 de junio de 2024; Lorenzo Santos Torres, defensor indígena y de derechos humanos, el 18 de julio; Rafael González López, representante comunitario, el 25 de julio; Daniel Bautista Vásquez, defensor comunitario, el 13 de septiembre; Gerardo Cruz Palacios, el 7 de octubre; Fliberto Santos Cruz y Victoriano Flores Ramírez, ambos asesinados el 6 de noviembre de 2024.
En ese mismo contexto ocurrieron los homicidios de las hermanas Adriana y Virginia Ortiz García, integrantes del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT), quienes fueron asesinadas el 6 de noviembre de 2024. Días después, el 11 de noviembre, fue privado de la vida Rigoberto Martínez Sandoval, entrenador de los niños triquis basquetbolistas que alcanzaron reconocimiento nacional durante la década de 2010.
La lista continúa con Arnoldo Nicolás Romero, representante comunitario, asesinado el 21 de enero de 2025; Wilfrido Aranacio Cristóbal, Victoriano Quirino y Abraham Quirino, integrantes de la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo, quienes murieron en una emboscada el 13 de febrero de ese año; Cristino Castro Perea, defensor del territorio, asesinado el 28 de febrero de 2025, y Nazareth Cortez Velasco, comisaria de Bienes Comunales de San Pedro Totolápam, ultimada el 20 de marzo de 2026.
Entre los casos que generaron mayor atención se encuentra el de la activista mixe y defensora de derechos humanos Sandra Estéfana Domínguez Martínez, desaparecida el 4 de octubre de 2024. Su cuerpo fue localizado hasta abril de 2025, hecho que fue incorporado al registro de agresiones contra personas defensoras en la entidad.
Las cifras oficiales muestran que, además de los asesinatos de actores políticos, sociales y comunitarios, Oaxaca mantiene una elevada incidencia de homicidios dolosos. Entre diciembre de 2022 y mediados de julio de 2026, el número de mujeres fallecidas de manera violenta se ubicó entre 310 y 330 casos, mientras que la cantidad de hombres asesinados supera los 2 mil 800, con base en los promedios mensuales reportados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
El recuento evidencia que la violencia en Oaxaca durante la administración de Salomón Jara ha impactado a autoridades municipales en funciones, ex servidores públicos y representantes de organizaciones sociales y comunitarias, en un contexto donde los homicidios continúan siendo uno de los principales desafíos en materia de seguridad para la entidad.