La instalación de jardines verticales en estaciones de la Línea 2 del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, realizada como parte de las obras de remodelación con motivo del Mundial de Futbol, ha generado cuestionamientos luego de que varias de las plantas comienzan a marchitarse apenas semanas después de su colocación, pese a que el organismo destinó 9.3 millones de pesos para este concepto en las estaciones Zócalo y Chabacano.
La inversión forma parte de un contrato por 124 millones de pesos otorgado a la empresa Especialistas en Acabados Profesionales, responsable de ejecutar la remodelación integral de ambas estaciones. Los trabajos incluyeron el cambio de pisos, sustitución de pasamanos, nuevos acabados, instalación de señalética, iluminación, murales artísticos y la colocación de muros verdes.

De acuerdo con un recorrido realizado por Latinus, los jardines verticales ya presentan plantas secas, marchitas y en deterioro, pese a que fueron instalados recientemente. En los andenes de la estación Zócalo, por donde diariamente transitan más de 40 mil usuarios, algunas especies vegetales ya muestran signos de deshidratación, lo que pone en entredicho la viabilidad del proyecto y el mantenimiento previsto para conservarlo.
La colocación de estos jardines ocurre después de otra intervención que también generó debate público: la instalación de candiles de estilo Luis XV en la estación Hidalgo durante la actual administración del Metro. Ahora, la incorporación de muros verdes se suma a las acciones de renovación emprendidas con motivo de la preparación del sistema de transporte para recibir visitantes durante la Copa Mundial de Futbol.

El reporte de Latinus documenta que parte de las plantas ya presenta un evidente deterioro a pesar de que la inversión superó los nueve millones de pesos únicamente para los jardines de Zócalo y Chabacano. Las condiciones observadas abren interrogantes sobre la durabilidad del proyecto, las labores de mantenimiento y el uso de recursos públicos destinados a una intervención cuya vida útil comenzó a verse comprometida apenas semanas después de su inauguración.
Hasta el momento, el Sistema de Transporte Colectivo Metro no ha informado públicamente sobre las causas del deterioro de las plantas ni ha precisado las acciones que implementará para garantizar la conservación de los jardines verticales incluidos dentro del contrato de remodelación.