En un acto encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum en Mitla, Oaxaca, la saxofonista María Elena Ríos subió al templete para protestar por la liberación de Juan Antonio Vera Carrizal, el exdiputado priista acusado de intentar asesinarla con ácido.
Aprovechando el cierre del discurso de Sheinbaum, Ríos burló la seguridad y tomó el micrófono frente a la mandataria y al gobernador Salomón Jara.
“Presidenta, ¿me recuerda? Hoy quiero decirle que me rindo. Ganó el Gobernador. En Oaxaca las mujeres no tenemos justicia”, expresó entre gritos del público.
Apoyada por otra mujer, desplegó una pancarta con un mensaje contundente:
“¡Me rindo, Gobernador! Aquí mi lucha termina, liberen a #VeraCarrizal. Ustedes ganan porque en Oaxaca NO es tiempo de mujeres. Bienvenida, Presidenta”.
“Me rindo, las mujeres en #Oaxaca no tenemos justicia” dice la saxofonista María Elena Ríos al presentarse en la gira de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Desde el 2 de diciembre, Vera Carrizal fue excarcelado del penal de Tanivet por orden federal, bajo el argumento de supuestos problemas de salud, y trasladado al hospital Reforma. Sin embargo, Ríos asegura que su agresor ya no está hospitalizado y ahora se encuentra libre.
La protesta de María Elena Ríos evidencia la indignación por la falta de justicia en los casos de violencia de género y pone en entredicho el compromiso de las autoridades con la protección de las mujeres en Oaxaca.
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, se ha convertido en una figura clave para mantener el equilibrio en la relación bilateral. Mientras desde Washington surgen cuestionamientos del presidente Donald Trump, el diplomático ha destacado públicamente la cooperación en seguridad con el gobierno de Claudia Sheinbaum, subrayando los resultados conjuntos y la importancia de preservar una colaboración basada en respeto y coordinación entre ambos países.
Durante su conferencia matutina, la mandataria defendió la propuesta impulsada por su gobierno y aseguró que la nueva estrategia mantendrá como eje central la reducción de lo que calificó como privilegios dentro del sistema electoral, particularmente en el financiamiento a partidos políticos y en la estructura de las autoridades electorales