La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, rechazó que la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) o el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) hayan ordenado retirar la escultura del ajolote ubicada en las inmediaciones del ahora Estadio Banorte, una de las sedes de la Copa Mundial de Futbol FIFA 2026, y aseguró que la figura será reinstalada en los próximos días.
Durante la presentación de la Plataforma Mundialista en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, la mandataria capitalina desmintió las versiones que circularon en medios de comunicación y redes sociales sobre una supuesta exigencia de organismos vinculados al torneo para retirar el emblemático personaje que se ha convertido en uno de los símbolos promovidos por el Gobierno de la Ciudad de México de cara a la justa deportiva internacional.
Brugada sostuvo que la remoción temporal de la escultura instalada en el puente peatonal de Huipulco obedeció exclusivamente a razones de protección civil y a la necesidad de garantizar la movilidad de los peatones en una zona que registra una elevada afluencia de visitantes. Explicó que, tras el encuentro amistoso entre las selecciones de México y Portugal, un gran número de personas acudió al sitio para fotografiarse con la figura, generando concentraciones que dificultaban el tránsito seguro en el área.
La jefa de Gobierno fue enfática al señalar que ninguna institución relacionada con la organización del Mundial ha cuestionado la presencia del ajolote ni ha solicitado su retiro. Incluso adelantó que el regreso de la escultura se realizará públicamente y con una presentación especial.

“Vamos a ir con bombo y platillo a reinstalar el Ajolote en el puente peatonal, porque ninguna institución puede retirar esta figura, porque se convirtió en una mascota de la ciudad, del Gobierno de la Ciudad, y no tiene que ver nada con FIFA ni mucho menos FIFA en ningún momento nos ha cuestionado nada”, declaró.
La mandataria subrayó además que la Ciudad de México tiene plena facultad para impulsar elementos culturales e identitarios propios en el contexto de la Copa del Mundo, especialmente al tratarse de la sede del partido inaugural del certamen. En ese sentido, defendió el uso del ajolote como una representación de la riqueza cultural y ambiental de la capital mexicana.
“Tiene todo el derecho de sacar símbolos para promover el mundial”, expresó al referirse a las acciones emprendidas por su administración para posicionar la imagen de la ciudad ante millones de visitantes nacionales y extranjeros que llegarán durante el torneo.
Las declaraciones de Brugada se produjeron luego de varios días de especulación en torno a las causas del retiro de la figura. Diversas versiones señalaban que la medida estaba relacionada con restricciones derivadas de los derechos comerciales, de marca y de propiedad intelectual asociados a la Copa Mundial de 2026, situación que fue negada tanto por el Gobierno capitalino como por las autoridades federales competentes.
Un día antes de las declaraciones de la jefa de Gobierno, el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual emitió una aclaración pública para deslindarse de cualquier decisión relacionada con la escultura. El organismo precisó que no ha emitido ninguna orden para retirar figuras ubicadas en las inmediaciones del estadio ni en espacios públicos de la ciudad.
Asimismo, el IMPI desmintió que exista alguna instrucción para sustituir el ajolote por la mascota oficial de la Copa Mundial de Futbol 2026, descartando así las versiones que atribuían la remoción a supuestas exigencias vinculadas con la protección de marcas y derechos comerciales del torneo.
Brugada también informó que otra escultura del ajolote instalada en las cercanías del Zócalo capitalino será retirada temporalmente, aunque aclaró que en este caso la medida responde a la preparación de los espacios que albergarán actividades oficiales del Mundial. Explicó que la instalación de infraestructura para el FIFA Fan Fest obliga a realizar ajustes en la zona, por lo que la pieza será reubicada posteriormente en otro punto de la ciudad donde pueda seguir siendo visitada por habitantes y turistas.
Con estas precisiones, el Gobierno de la Ciudad de México busca poner fin a la controversia generada en torno a la figura del ajolote, un símbolo que ha adquirido relevancia dentro de la estrategia de promoción de la capital rumbo al Mundial de 2026 y que, de acuerdo con las autoridades locales, continuará formando parte de la imagen con la que la metrópoli se proyectará ante el mundo durante la máxima fiesta del futbol.