La disputa interna del Partido Acción Nacional (PAN) en Yucatán escaló este lunes con una confrontación pública protagonizada por Renán Barrera Concha, quien anunció su salida del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del partido y lanzó duras críticas contra su dirigente nacional, Jorge Romero Herrera, a quien acusó de ceder ante “intereses mezquinos” y de respaldar a personajes que, desde su perspectiva, han traicionado al panismo.
El exalcalde de Mérida dejó claro, sin embargo, que su decisión no implica abandonar las filas de Acción Nacional. Por el contrario, afirmó que permanecerá como militante y que buscará dar la batalla desde dentro del partido, en una postura que profundiza la tensión entre distintas corrientes del panismo yucateco de cara al proceso electoral de 2027.
El mensaje de Barrera fue publicado durante la madrugada de este lunes a través de su cuenta en X. En uno de los mensajes más contundentes de su ofensiva contra la dirigencia nacional, anunció: “Renunciaré al comité ejecutivo nacional de @JorgeRoHe y créanme que lo aprecio, pero ya cedió a intereses mezquinos”.
El político yucateco recordó la trayectoria política que ha compartido con Romero y el respaldo que en otros momentos existió entre ambos, pero sostuvo que la situación actual rebasó los límites de su lealtad.
“Luchamos muchas batallas juntos, pero ver que aplaude a traidores no lo tolero; eso supera mi lealtad”, escribió.
La declaración representa una ruptura política pública con Romero, aunque Barrera evitó presentar su salida del CEN como una separación definitiva del PAN. En otro de sus mensajes fue todavía más explícito al señalar: “No voy a renunciar al PAN. Seré firme desde adentro”.
Renunciaré al comité ejecutivo nacional de @JorgeRoHe y créanme que lo aprecio pero ya cedió a intereses mezquinos y luchamos muchas batallas juntos pero ver que aplaude traidores no lo tolero y eso me supera mi lealtad. Seguiré informando panistas
— Renán Barrera (@RenanBarrera) August 24, 2026
La confrontación tiene como telón de fondo la disputa por el rumbo que tomará el PAN en Yucatán y, particularmente, por la definición de las candidaturas para las elecciones de 2027. Barrera cuestionó de manera directa el discurso de la dirigencia nacional sobre la incorporación de ciudadanos y perfiles competitivos a las futuras postulaciones, al considerar que detrás de esa narrativa podría existir una distribución de candidaturas determinada por grupos políticos.
En uno de los mensajes que mayor eco generó, aseguró que el discurso de los “candidatos ciudadanos” terminará siendo solamente un eslogan y sostuvo que las candidaturas panistas a diputaciones locales y federales en Yucatán quedarían vinculadas al exgobernador Mauricio Vila Dosal y a quien identificó como “la chula”, en una referencia que distintos reportes periodísticos relacionan con la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada.
“En los próximos meses verán que el discurso de candidatos ciudadanos a las candidaturas es solo un eslogan. En Yucatán, los candidatos a diputados locales y federales serán de Vila y la ‘chula’, sólo esperen. Si no es así, yo mismo pediré perdón por equivocarme”, escribió.
Barrera no presentó en esos mensajes documentos o resoluciones partidistas que acrediten que las futuras candidaturas serán asignadas de esa manera. Se trata, por tanto, de un señalamiento político y una advertencia sobre lo que, según su lectura, ocurrirá en los próximos meses. La definición formal de las candidaturas para 2027 todavía no se ha concretado.

El episodio resulta especialmente significativo por la trayectoria de Barrera dentro del PAN. Antes de disputar la gubernatura, encabezó el Ayuntamiento de Mérida en tres periodos: 2012-2015, 2018-2021 y 2021-2024. Su paso por la alcaldía lo convirtió durante años en una de las figuras políticas más visibles del panismo yucateco.
Su inconformidad no se limita a la distribución de candidaturas. En otra publicación sostuvo que sus principios políticos le impiden respaldar a un Comité Ejecutivo Nacional que, desde su perspectiva, “premia a traidores y limita a sus aliados”. También afirmó que no busca cargos y que lo que reclama es congruencia.
“No quiero cargos, quiero congruencia”, expresó, de acuerdo con los reportes sobre sus publicaciones.
El tono de sus mensajes refleja una ruptura que va más allá de una diferencia personal con Jorge Romero. Barrera cuestionó el funcionamiento interno del partido, la relación entre la dirigencia nacional y los grupos políticos locales y la manera en que podrían tomarse decisiones electorales en Yucatán.
También recurrió a expresiones de fuerte carga política para cuestionar lo que considera una simulación dentro del partido y reivindicó su intención de permanecer activo pese a quedar fuera del CEN.
No voy a renunciar al pan. Seré firme desde adentro. Si renuncio a la simulación y la incongruencia de una dirigencia que demostrará en días que se somete y honra a traidores chulos y chulas. Vendrán ataques estoy acostumbrado pero la gente decidirá si la jarana vale más que…
— Renán Barrera (@RenanBarrera) August 24, 2026
“La política es una actividad que se equipara a una carrera con obstáculos”, escribió en otro mensaje. Añadió que durante años ha enfrentado dificultades y que llegó a la conclusión de que resulta complicado “ir a la batalla con ejército frágil”.
La frase refleja el momento político que atraviesa el exalcalde. Barrera reconoció que actualmente sus posibilidades son limitadas, pero sostuvo que su convicción permanece intacta y que esperará mejores tiempos.
La confrontación también adquiere relevancia por el peso político de los personajes señalados por Barrera. Mauricio Vila fue gobernador de Yucatán y Cecilia Patrón Laviada es actualmente alcaldesa de Mérida. La disputa por la influencia dentro del panismo estatal involucra, de esta manera, a figuras que han ocupado posiciones centrales en la política yucateca durante los últimos años.
Lo que sí quedó expuesto es una fractura política abierta. Después de años de construir su trayectoria dentro del PAN, el exalcalde de Mérida decidió romper con la dirigencia nacional sin romper, al menos por ahora, con el partido. Yucatán entra así en una etapa de definiciones en la que las candidaturas de 2027 no solamente pondrán a prueba la capacidad electoral del panismo, sino también su capacidad para resolver sus diferencias internas sin profundizar la división.