En los pasillos políticos de Nuevo León ya se comenta sin reservas: Movimiento Ciudadano no llega a 2027 con una sola carta, llega con dos… y ambas arriba en las encuestas. La llamada “naranja mecánica” trae armado el tablero para retener la gubernatura y, según mediciones recientes, tanto Mariana Rodríguez como Luis Donaldo Colosio arrancan con ventaja clara en distintos escenarios.
Los números no son menores: ella ronda el 46% y él el 42%, dejando atrás a perfiles del PRI y Morena. Traducción en corto: MC no sólo tiene con qué competir, tiene cómo repetir. Y en la jugada de fondo, dicen, no es improvisación… es estrategia para que el relevo en Nuevo León siga pintado de naranja.
CAE FICHA EN SINALOA
En radiopasillo lo leen como una señal inequívoca: el vicefiscal de Sinaloa, Dámaso Castro, pidió licencia justo cuando el caso que lo vincula con “Los Chapitos” escala en tribunales de Estados Unidos. El argumento oficial habla de disposición para colaborar, pero en corto dicen que es el primer movimiento tras el golpe que ya tumbó a Rubén Rocha Moya.
La historia no es menor: desde Nueva York lo señalan por presuntos sobornos mensuales del cártel, y aunque aquí se cuidan las formas legales, en el tablero político la lectura es otra: empiezan a rodar cabezas. Y lo que sigue, advierten, podría alcanzar a más nombres dentro de la estructura estatal.
FUEGO AMIGO EN MORENA
En Tamaulipas no vino el golpe desde la oposición… vino desde casa. El diputado del Verde, Mario López, aliado de Morena, soltó acusaciones que sacudieron al gobierno estatal: señaló al gobernador Américo Villarreal, a figuras clave de su gabinete y a varios alcaldes de presuntamente integrar una red de huachicol.
El señalamiento desató nerviosismo inmediato. Mientras algunos piden pruebas y llaman a la “transparencia”, en corto se habla de fractura interna y de un pleito que escaló demasiado rápido. El dato que no pasa desapercibido: no es un ataque cualquiera, es fuego amigo… y de los que suelen dejar cicatriz.