En los círculos políticos de poder no hay duda: Movimiento Ciudadano va en ascenso. Las encuestas de El Universal y El Heraldo de México sólo pusieron números a una percepción que crece en la calle: MC ya superó al PRI y al PAN y se consolida como la alternativa que capitaliza el desgaste de los partidos tradicionales y el desencanto con Morena. Mientras unos siguen anclados al pasado, en MC presumen haber leído mejor el momento: perfiles frescos, discurso directo y agenda ciudadana. En estados como Zacatecas, el hartazgo por la inseguridad y los malos gobiernos abrió espacio para un electorado dispuesto a cambiar. En corto: MC no sólo sube en encuestas, arma estructura, suma liderazgos y se mete de lleno a la competencia real. Ya no es opción emergente: es rival serio.
PAN PRENDE ALERTA… PERO TARDE
En San Lázaro, el mensaje fue duro y sin rodeos. La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López, lanzó una advertencia que muchos consideran tardía: la reforma electoral debe frenar, sí o sí, la mano del crimen organizado en las elecciones. La panista pidió poner candados para evitar que los delincuentes decidan candidaturas y resultados, y dejó claro que el proyecto no debe pasar en fast-track. En los corrillos legislativos se comenta que el PAN intenta reposicionarse con un discurso de firmeza, aunque para algunos el reclamo llega cuando el daño ya está hecho. “La amenaza no son los partidos, es el crimen organizado”, dijo López, una frase que resonó fuerte en el recinto… y también fuera de él. La reforma electoral viene pesada, equiparada incluso con la del Poder Judicial, pero hasta ahora nadie sabe quién quiere cargar con el costo político de impulsarla.
‘EL MARRO’ MANDA… DESDE LA CÁRCEL
Desde Washington llegó un golpe que dejó más preguntas que respuestas. El Gobierno de Estados Unidos sancionó al Cártel de Santa Rosa de Lima y aseguró algo explosivo: José Antonio “El Marro” sigue operando desde prisión en México. Según el Departamento del Tesoro, el líder criminal no sólo mantiene el control del grupo, sino que tejió alianzas con el Cártel del Golfo y el de Sinaloa, todo para enfrentar al CJNG. Lo más delicado: lo habría hecho desde la cárcel, usando abogados y familiares como mensajeros. Detenido desde 2020 y trasladado en 2024 del Altiplano a un penal en Durango, “El Marro” enfrenta una pena de 20 años. Sin embargo, en los pasillos de seguridad se comenta lo impensable: la prisión no le cortó el mando. Para EU, el mensaje es claro; para México, el silencio pesa.