En el marco del Mundial, en Movimiento Ciudadano decidieron ponerse la camiseta de quienes hacen posible la fiesta desde las gradas, los estadios y las zonas de aficionados. Cuentan que el partido naranja ya tocó la puerta de la Secretaría del Trabajo y de la Profedet para exigir que los más de 65 mil voluntarios en la Copa del Mundo no terminen haciendo el trabajo de empleados formales sin recibir un solo peso. Dicen que el mensaje es claro: si la FIFA obtiene ganancias multimillonarias, no puede haber espacio para abusos laborales disfrazados de voluntariado.
ASF DESTAPA LA CLOACA
En la Auditoría Superior de la Federación aseguran que el nuevo auditor, Aureliano Hernández, llegó decidido a mover el avispero. Apenas en sus primeros 100 días ya puso sobre la mesa 21 denuncias penales por un presunto daño superior a los 600 millones de pesos y abrió decenas de investigaciones y expedientes por irregularidades y posibles actos de corrupción. En los pasillos comentan que la instrucción fue dejar atrás las auditorías de escritorio y acelerar las acciones legales antes de que los responsables tengan tiempo de acomodar las piezas.
MUNDIAL, BAJO CONTROL
En Palacio Nacional presumen que, al menos en materia de salud, el Mundial transcurre sin sobresaltos. El secretario David Kershenobich informó que diariamente se atiende a unas 670 personas en las sedes mundialistas, pero la mayoría por golpes, caídas y lesiones menores propias de la euforia futbolera. Más allá de un fallecimiento por infarto, aseguran que los hospitales han respondido sin complicaciones y que tampoco se disparó el consumo de alcohol o drogas, como algunos anticipaban. Todo indica que, por ahora, el operativo sanitario está sacando la tarea.