El avión utilizado para trasladar a Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos fue convertido en una auténtica “aeronave fantasma” mediante una serie de modificaciones diseñadas para dificultar su identificación y rastreo.
De acuerdo con un reporte interno del Buró Federal de Investigaciones (FBI), el Beechcraft King Air fue alterado con una matrícula clonada, sistemas de localización desactivados y cambios físicos que le permitían pasar desapercibido tanto para las autoridades como para los sistemas de vigilancia aérea.
¿Por qué el ‘narcojet’ de El Mayo Zambada era tan difícil de rastrear?
Las investigaciones del FBI revelan que la aeronave fue sometida a modificaciones técnicas y estéticas cuyo objetivo era ocultar su verdadera identidad y reducir las posibilidades de ser detectada durante sus desplazamientos.
El aparato, un Beechcraft King Air modelo 1976, presentaba alteraciones que afectaban tanto su identificación documental como sus sistemas de seguridad y navegación.
Uno de los principales mecanismos de camuflaje consistió en la clonación de la matrícula N287KA.
Según el reporte, esa identificación correspondía legalmente a otra aeronave que operaba en distintas rutas, mientras que el avión utilizado en el traslado portaba además un número de serie externo BB-1137, colocado para reforzar la suplantación de identidad.
El número de serie original permanecía oculto y había sido alterado, dificultando la identificación real del aparato.
Exhiben en Estados Unidos avión en el que salió de México Ismael "El Mayo" Zambada.
— Abejorro (@AbejorroMedia) July 3, 2026
Un museo en Nuevo México muestra la aeronave -todavía con restos de basura de bolsas de papas y refrescos- en la que Joaquín Guzmán López llevó al Mayo a Estados Unidos.
El presunto secuestro… pic.twitter.com/LLYiAUYWaU
Las modificaciones técnicas que ocultaban la aeronave
Además de alterar su identidad documental, la aeronave fue equipada con cambios que limitaban su localización mediante sistemas convencionales de rastreo.
Los investigadores señalaron que el Emergency Locator Transmitter (ELT), dispositivo encargado de emitir señales de emergencia y facilitar la localización de una aeronave, fue retirado completamente.
Con ello se impedía que el avión transmitiera su ubicación mediante sistemas satelitales comerciales en caso de una emergencia o accidente.
Otra de las alteraciones consistió en modificar o sellar las luces de vuelo.
Esta intervención permitía realizar aproximaciones nocturnas con una menor visibilidad desde tierra, reduciendo la posibilidad de ser detectado visualmente durante operaciones consideradas de bajo perfil.
El avión también recibió un tanque de combustible de mayor capacidad.
Gracias a esta modificación podía recorrer trayectos más largos sin realizar escalas técnicas, evitando así ingresar a aeropuertos donde pudiera ser inspeccionado o identificado por autoridades aeronáuticas.
Un camuflaje diseñado para parecer un avión más moderno
Las modificaciones no se limitaron al interior del aparato.
El informe del FBI indica que la aeronave recibió un nuevo esquema de pintura y cambios estéticos destinados a hacerla parecer un avión ejecutivo de fabricación más reciente.
Ese camuflaje visual complicaba su identificación rápida por parte del personal aeroportuario y de las autoridades durante operaciones en tierra.
¿Qué ocurrió con el avión después de la investigación?
Tras concluir las investigaciones federales, el avión dejó de cumplir con los requisitos establecidos por las autoridades de aviación de Estados Unidos.
Debido a que sus registros fueron alterados y su identidad documental quedó comprometida, la aeronave ya no puede operar legalmente en el espacio aéreo estadounidense.
Una vez finalizado el proceso judicial y pericial, el FBI donó el avión al War Eagles Air Museum, ubicado en el Aeropuerto Internacional del Condado de Doña Ana, en Santa Teresa, Nuevo México.
La aeronave permanece en exhibición prácticamente en las mismas condiciones en que llegó a territorio estadounidense, conservando diversos objetos personales y alimentos que se encontraban a bordo durante el traslado.
Un caso que evidenció nuevas formas de evasión aérea
El caso del avión utilizado para transportar a Ismael “El Mayo” Zambada puso de manifiesto el nivel de sofisticación que pueden alcanzar algunas organizaciones criminales para ocultar sus operaciones aéreas.
La combinación de identidades clonadas, modificaciones estructurales, eliminación de dispositivos de rastreo y alteraciones estéticas convirtió al Beechcraft King Air en una aeronave extremadamente difícil de identificar durante sus vuelos.