La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) confirmó este jueves 23 de julio la detención de dos presuntos líderes de organizaciones criminales que operaban en distintas regiones del país. Se trata de Héctor Manuel “N”, alias “Kado” o “Cazador”, identificado como uno de los principales operadores del Cártel de los Arellano Félix en Baja California, y de Óscar “N”, alias “Chino Payaso”, señalado como responsable de una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) con presencia en Nuevo León.
De acuerdo con el anuncio del titular de la SSPC, Omar García Harfuch, las capturas se lograron gracias al intercambio de información con agencias de seguridad de Estados Unidos y a la participación conjunta de elementos de la propia SSPC, la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Fiscalía General de la República (FGR).
Héctor Manuel “N”, también referido en algunas reportes oficiales como Héctor Manuel Gil García, fue detenido en el municipio de Valladolid, Yucatán. Según las autoridades, este individuo fungía como uno de los líderes del Cártel de los Arellano Félix en los municipios de Tijuana, Tecate y Ensenada, en Baja California. Se le atribuye la coordinación del tráfico de drogas hacia Estados Unidos, así como actividades de extorsión y venta de narcóticos en la región. Las investigaciones lo vinculan además con una disputa territorial contra la facción conocida como “Los Mayos”, perteneciente al Cártel de Sinaloa, por el control de rutas de trasiego de sustancias ilícitas.
En el caso de Óscar “N”, alias “Chino Payaso”, la detención ocurrió en Bahía de Banderas, Nayarit, tras la ejecución de órdenes de cateo en dos inmuebles. Las autoridades lo señalan como líder de una célula del CJNG que operaba desde Jalisco hacia la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo León. De acuerdo con la información oficial, este sujeto era considerado uno de los principales distribuidores de droga en esa entidad y se le imputan delitos relacionados con el tráfico de armas, lavado de dinero y la generación de violencia. En particular, se le relaciona con agresiones contra elementos de la Fuerza Civil de Nuevo León ocurridas durante 2025, así como con el abastecimiento de armamento a células delictivas independientes y la participación en bloqueos e incendios.
Las detenciones forman parte de las acciones de inteligencia y operativos federales que la actual administración ha intensificado contra estructuras de ambos grupos criminales. El Cártel de los Arellano Félix, históricamente asentado en Baja California, ha visto reducida su capacidad operativa en los últimos años, aunque células como la que encabezaba “Kado” mantenían actividades de trasiego y control de plazas locales. Por su parte, el CJNG continúa siendo una de las organizaciones con mayor capacidad de generación de violencia y expansión territorial en varias entidades del país.
García Harfuch destacó que ambas capturas se concretaron mediante el trabajo coordinado de las instituciones de seguridad y el uso de información compartida a nivel binacional. Los detenidos fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República para enfrentar los procesos penales correspondientes por delincuencia organizada, tráfico de drogas y otros delitos federales.
En acciones coordinadas del @GabSeguridadMX fueron detenidos dos objetivos prioritarios de organizaciones criminales. En Yucatán, derivado del intercambio de información con agencias de Estados Unidos, elementos de @SEMAR_mx, @SSPCMexico, @FGRMexico y el Centro Nacional de… pic.twitter.com/TH4lXvJ72G
— Omar H Garcia Harfuch (@OHarfuch) July 23, 2026
Hasta el momento de este reporte, las autoridades no han divulgado detalles adicionales sobre posibles decomisos realizados durante los cateos. Sin embargo, fuentes oficiales confirmaron que las operaciones se desarrollaron sin reportes de enfrentamientos armados y que los dos hombres se encuentran bajo resguardo federal.
Estas acciones se suman a una serie de golpes recientes contra mandos medios y operadores de ambos cárteles, en el marco de la estrategia de seguridad que prioriza la identificación y neutralización de líderes regionales responsables del trasiego de drogas y la violencia asociada.