Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, uno de los políticos más influyentes de la historia contemporánea de México y referente indiscutible de la izquierda, falleció este miércoles 28 de octubre de 2026 a los 92 años de edad.
La noticia, confirmada por múltiples medios nacionales y actualizada en su biografía oficial, generó un inmediato reconocimiento a su trayectoria por parte de actores políticos de distintos partidos.
Nacido el 1 de mayo de 1934 en la Ciudad de México, fue hijo del general y expresidente Lázaro Cárdenas del Río y de Amalia Solórzano. Estudió Ingeniería Civil en la Universidad Nacional Autónoma de México y, aunque su formación profesional lo orientó inicialmente hacia proyectos de infraestructura, su destino político quedó ligado desde joven a la herencia cardenista y a la defensa de las causas populares.
La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno lamenta el sensible fallecimiento del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano. Enviamos nuestras más sinceras condolencias a sus familiares y amigos. pic.twitter.com/nPtY3iN4gk
— Buen Gobierno México 🇲🇽 (@BuenGobierno_mx) October 29, 2026
Militó durante más de dos décadas en el Partido Revolucionario Institucional. Fue senador por Michoacán entre 1976 y 1980 y gobernador de ese estado de 1980 a 1986. Desde la gubernatura consolidó una corriente crítica al interior del PRI que cuestionaba tanto las políticas económicas neoliberales como los mecanismos de sucesión presidencial controlados por el presidente en turno.
En 1987, junto con Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez y otros dirigentes, impulsó la Corriente Democrática. La designación de Carlos Salinas de Gortari como candidato presidencial del PRI provocó la ruptura definitiva. Cárdenas se postuló entonces por el Frente Democrático Nacional en las elecciones de 1988, en una de las contiendas más polémicas de la historia moderna de México.
Las denuncias de fraude electoral y la “caída del sistema” de cómputo marcaron un parteaguas. Aunque Salinas fue declarado ganador, el movimiento encabezado por Cárdenas abrió de manera irreversible el camino hacia la pluralidad política.
El Tribunal Federal de Justicia Administrativa lamenta con profundo pesar la partida del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, referente histórico de la transición democrática en nuestro país.
— Tribunal Federal de Justicia Administrativa (@TFJAMexico) October 29, 2026
Su trayectoria pública encarnó el compromiso permanente con la legalidad, el equilibrio… pic.twitter.com/gsskc1nBRN
Un año después, en 1989, fundó el Partido de la Revolución Democrática (PRD), organización que durante tres décadas fue el principal vehículo de la izquierda mexicana. Cárdenas contendió nuevamente por la Presidencia en 1994 y en 2000. En 1997 logró un triunfo histórico al convertirse en el primer jefe de Gobierno del Distrito Federal electo por voto popular, cargo que ocupó hasta 1999.
Su estilo político se caracterizó por una sobriedad casi austera, un discurso firme y una consistencia ideológica que le valió el respeto incluso de sus adversarios. Nunca abandonó la defensa de la soberanía energética, la justicia social y la democracia participativa. En los últimos años mantuvo una posición crítica hacia algunos aspectos de los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación, aunque también reconoció avances en materia de derechos sociales.
En enero de 2026 el Instituto Politécnico Nacional le otorgó un doctorado honoris causa. Meses después, la presidenta Claudia Sheinbaum lo designó presidente de la Comisión Consultiva del Petróleo, un reconocimiento a su trayectoria y a la figura de su padre en la nacionalización de la industria petrolera.
La muerte de Cárdenas cierra un ciclo de la política mexicana. Fue el político que demostró que era posible desafiar al sistema de partido casi único desde dentro y construir una oposición competitiva. Su legado no se limita a los cargos que ocupó ni a los partidos que fundó, sino a la idea de que la democracia mexicana podía ser más justa y más plural.
Lamento mucho el fallecimiento del Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas.
— Martí Batres (@martibatres) October 29, 2026
En 1988 cambió para siempre la correlación de fuerzas en México.
Su participación fue decisiva para terminar con la era del Partido de Estado y abrir paso a la democracia. También le dio un gran impulso a la… pic.twitter.com/qjQCIl97Xt
Las reacciones comenzaron a multiplicarse apenas se conoció la noticia. Dirigentes de izquierda, excompañeros de lucha, intelectuales y ciudadanos comunes expresaron su pesar y recordaron el papel que desempeñó en la apertura democrática del país. Su hijo, Lázaro Cárdenas Batel, y el resto de su familia recibieron mensajes de condolencia de prácticamente todo el espectro político.
Lo que sí es claro es que México pierde a una de las figuras más consistentes y respetadas de su vida pública en las últimas cuatro décadas.
Cuauhtémoc Cárdenas deja una huella profunda: la de un hombre que prefirió la coherencia a la comodidad del poder y que, con su renuncia al PRI en 1987, contribuyó de manera decisiva a que el país dejara atrás el régimen de partido hegemónico. Su muerte, a los 92 años, cierra un capítulo, pero su ejemplo político permanece.