La Fiscalía General de la República inició este lunes una investigación formal por el transporte de sustancias consideradas peligrosas luego de que se detectara un derrame de mercurio en una empresa de paquetería ubicada en la alcaldía Gustavo A. Madero, en el norte de la Ciudad de México.
El caso comenzó con un reporte telefónico recibido por elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. La llamada alertaba sobre el derrame de un líquido en un envío que se encontraba en las instalaciones de la empresa de mensajería. Al llegar al sitio, los agentes localizaron 12 cajas de cartón, cada una con un peso aproximado de 40 kilogramos. Una de ellas se había roto y el contenido comenzaba a esparcirse.
Una unidad de emergencia especializada confirmó que se trataba de mercurio metálico. El material fue aislado de inmediato en el interior de un vehículo para evitar que el derrame se extendiera y para reducir el riesgo de contacto con trabajadores o clientes. Posteriormente, las 12 cajas fueron puestas a disposición del Ministerio Público de la Federación.
Según información oficial, el cargamento total suma cerca de 480 kilogramos. El mercurio provenía de San Luis Potosí. La Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR) de la FGR en la Ciudad de México abrió la carpeta de investigación y ordenó la elaboración de un dictamen pericial para determinar con exactitud la cantidad y las condiciones en las que la sustancia era transportada.
La #FGR, a través de #FECOR, inició investigación por el delito de transporte de sustancias consideradas peligrosas, identificada como mercurio, esto derivado de un reporte en el que se hizo del conocimiento que en un envío de una empresa de paquetería se identificó el derrame de… pic.twitter.com/DT5nPN8Lec
— FGR México (@FGRMexico) August 24, 2026
El mercurio es una de las sustancias más reguladas por su elevada toxicidad. Su manejo requiere permisos especiales y medidas de contención estrictas, precisamente porque la inhalación de sus vapores o el contacto prolongado pueden generar daños graves al sistema nervioso, los riñones y otros órganos. El hecho de que viajara en cajas de cartón comunes, a través de una empresa de paquetería convencional, generó de inmediato preocupaciones sobre el control de este tipo de materiales.
Las autoridades federales no han informado todavía sobre el destinatario final del cargamento ni sobre si existían permisos vigentes para su traslado. La investigación se centra en dilucidar la cadena de custodia, el origen exacto y las posibles responsabilidades penales de quienes intervinieron en el envío.

Este no es el primer incidente relacionado con mercurio en la capital en los últimos meses. En marzo pasado, personal de seguridad del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México detuvo a un extranjero que intentaba trasladar diez pequeños contenedores del metal envueltos en plástico de burbujas. Aquel caso también terminó en la Fiscalía. El nuevo hallazgo en Gustavo A. Madero refuerza la percepción de que el mercurio sigue circulando por canales irregulares, a pesar de las restricciones.
El Gabinete de Seguridad del gobierno federal confirmó el aseguramiento y señaló que se mantiene el seguimiento del caso. Mientras tanto, personal de la FGR y de la Secretaría de Seguridad continúan las diligencias para establecer si el material tenía algún destino industrial legítimo o si formaba parte de un movimiento ilícito.

Hasta el momento no se han reportado afectados por el derrame. El aislamiento rápido del líquido evitó que el incidente escalara a una emergencia de mayor magnitud. Sin embargo, el volumen asegurado —casi media tonelada— convierte el caso en uno de los más relevantes de este tipo registrados en la capital en lo que va del año.
La Fiscalía indicó que se encuentra a la espera del dictamen final de los peritos para precisar la cantidad exacta y las características químicas del material. Con esos elementos se determinará el alcance de las imputaciones. El delito de transporte de sustancias peligrosas sin la debida autorización puede acarrear penas significativas, especialmente cuando el volumen involucrado es elevado.
El episodio pone de relieve una vez más las vulnerabilidades en el sistema de mensajería y paquetería cuando se trata de materiales de alto riesgo. Las empresas de envíos no están diseñadas para manejar sustancias que requieren protocolos especiales de contención, y el hecho de que 12 cajas de mercurio hayan llegado hasta una sucursal en Gustavo A. Madero sin ser detectadas antes del derrame genera interrogantes sobre los filtros de seguridad.
Por ahora, el cargamento permanece bajo resguardo de las autoridades federales. La investigación sigue abierta y se espera que en los próximos días se den a