Marx Arriaga Navarro, quien hasta recientemente se desempeñaba como director general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública, protagonizó un tenso enfrentamiento con su ahora ex dependencia tras anunciarse su separación del cargo este 13 de febrero de 2026. La SEP confirmó que su cargo será ocupado por un nuevo titular a partir del 16 de febrero, argumentando un cambio administrativo en la naturaleza de la plaza que pasa a ser de libre designación.
En rueda de prensa, Arriaga sostuvo que no ha recibido ninguna notificación formal de despido conforme a la ley laboral, por lo que afirmó que, en términos legales, sigue siendo el titular del área encargada de los materiales educativos. “Hasta que no me entreguen un documento donde diga mi despido conforme a las leyes vigentes laborales… yo sigo en el puesto”, declaró ante medios.
La salida de Arriaga fue acompañada de momentos de tensión, pues se viralizaron videos donde se observa cómo fue acompañado por elementos de seguridad para retirarlo de sus oficinas en la Ciudad de México, un episodio que el propio funcionario calificó como “violencia institucional” y un intento de desalojarlo de forma irregular.
Arriaga, quien encabezó la elaboración de los nuevos Libros de Texto Gratuitos dentro del marco de la llamada Nueva Escuela Mexicana, afirmó que su destitución ocurre en medio de presiones para modificar los contenidos que bajo su coordinación se habían desarrollado. Señaló que existe un intento de privatizar la educación y cuestionó la participación de editoriales privadas en la producción de materiales educativos, aunque sin presentar documentos legales que respalden su permanencia.
Durante su intervención, Arriaga convocó a protestas y movilizaciones para defender lo que llamó “los principios educativos” y el proyecto que impulsó desde su gestión, negando que su postura sea un simple aferrarse al cargo. “Nosotros vamos a defender con uñas y dientes esos materiales, sea en esta oficina o sea en las calles”, aseguró.
La versión oficial de la SEP, por su parte, sostiene que no hubo desalojo forzado y que el procedimiento se realizó conforme a las disposiciones administrativas internas, negando las acusaciones de Arriaga. La dependencia también comunicó que el cambio de dirección general responde únicamente a un ajuste de carácter organizativo.
La polémica ha generado reacciones encontradas en el ambiente político. Políticos de oposición han criticado tanto a Arriaga como a la SEP: algunos describieron al exfuncionario con términos despectivos y celebraron su salida, acusándolo de haber ideologizado los libros de texto y de dañar la educación pública.
Este episodio vuelve a poner en el centro del debate la gestión y los contenidos de los materiales educativos en México, así como la forma en que se realizan cambios administrativos en una de las áreas clave del sistema educativo nacional, mientras Marx Arriaga insiste en que su destitución carece de fundamento legal formal hasta no recibir un oficio que lo confirme.
📚 Marx Arriaga se mantiene en la SEP tras su destitución https://t.co/v9ebv00UTV pic.twitter.com/e6JZZIcsV5
— El Financiero (@ElFinanciero_Mx) February 14, 2026