El sistema de justicia mexicano ha emitido una de las resoluciones más disruptivas en materia ambiental de la última década. Este martes 7 de abril de 2026, se dio a conocer que una jueza de distrito en el estado de Sonora ordenó la suspensión del paso de buques de gran calado vinculados al Proyecto Saguaro Energía, una terminal de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) propiedad de la empresa Mexico Pacific. La medida cautelar responde a una demanda de amparo presentada bajo una premisa innovadora: la defensa de los derechos intrínsecos de las ballenas que habitan el Golfo de California.
El conflicto legal tiene su origen en septiembre de 2025, cuando la organización Nuestro Futuro, dirigida por Nora Cabrera, junto a colectivos como BCSicletos y Conexiones Climáticas, interpuso una demanda de amparo en la que las ballenas figuran simbólicamente como las quejosas. El objetivo central de esta estrategia jurídica es que el Poder Judicial reconozca a los cetáceos como sujetos de derechos, argumentando que las autorizaciones de impacto ambiental otorgadas por la Semarnat fueron omisas ante los riesgos acumulativos que implica el tráfico marítimo masivo en una de las zonas con mayor biodiversidad del planeta.
El Proyecto Saguaro, ubicado en Puerto Libertad, Sonora, pretende enviar gas natural desde Texas hacia Asia, lo que requeriría el tránsito de embarcaciones metaneras de hasta 345 metros de longitud. Según expertos de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), este nivel de tráfico marítimo generaría una contaminación acústica de hasta 192 decibeles, interfiriendo críticamente con la comunicación, alimentación y reproducción de 31 especies de cetáceos, incluyendo la ballena azul y el rorcual común. La jueza consideró que estos factores representan un “riesgo inminente e irreparable” para el ecosistema.
📢Las ballenas ganaron medidas cautelares hasta que se emita la sentencia final de su juicio 📢
— Nuestro Futuro A.C. (@nuestrofuturoac) April 8, 2026
Hoy lo buques metaneros de Saguaro no pueden entrar al Golfo de California hasta tener una decisión resolutiva 🙌🏼 pic.twitter.com/lfGk5Zxdhl
La resolución judicial se fundamenta en el principio de precaución y en el artículo 147 de la Ley de Amparo, permitiendo efectos restitutorios temporales para proteger el medio ambiente mientras se dicta una sentencia definitiva. Nora Cabrera destacó en conferencia de prensa que, con este fallo, el Golfo de California se convierte temporalmente en una “zona libre de la industria gasera de exportación”, enviando un mensaje claro sobre la prioridad de la vida silvestre sobre los intereses comerciales energéticos que buscaban procesar 15 millones de toneladas anuales de gas.
Finalmente, el caso busca sentar un precedente para que el Golfo de California sea declarado formalmente como Hábitat Crítico bajo la Ley General de Vida Silvestre. Organizaciones ambientales advierten que, aunque la suspensión es un triunfo significativo, la batalla legal continúa, pues la empresa y el Gobierno Federal podrían impugnar la medida ante tribunales colegiados. No obstante, el reconocimiento judicial de la amenaza que representan estos “gigantes de acero” para las ballenas marca un cambio de paradigma hacia una justicia ecocéntrica en México.