Marco Antonio Almanza Avilés, exdirector de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, desmintió este sábado 30 de mayo de 2026 las versiones que circulaban en medios y redes sociales sobre su supuesta entrega voluntaria a las autoridades de Estados Unidos. En un video difundido en redes sociles, Almanza aparece caminando en el Jardín Botánico de Culiacán, vestido con ropa deportiva, y se dirige directamente a cámara para aclarar su situación: “Buenos días, feliz sábado. Aquí andamos en el botánico haciendo un poco de ejercicio. Mi nombre es Marco Antonio Almanza Avilés. Soy aquí desde Culiacán, Sinaloa”.
El exfuncionario, quien hasta 2024 ocupó un cargo clave en la seguridad del gobierno de Rubén Rocha Moya, señaló que el martes pasado rindió declaraciones ante la Fiscalía General de la República (FGR) y que mantiene su postura: “Sigo firme”. Criticó duramente la “desacreditación” que recibió de algunos medios el día anterior y los invitó a “decir la verdad”. “Yo no estoy de acuerdo con la desacreditación que me vienen dando otros medios.
Los invito a que digan la verdad, que para eso están los medios de comunicación”, afirmó. La noticia de su presunta entrega surgió el jueves 28 y viernes 29 de mayo, alimentada por reportes de fuentes anónimas del Departamento de Justicia de EE.UU. que fueron recogidos por varios medios nacionales. Algunos informaron que Almanza se sumaba a otros dos exfuncionarios sinaloenses —Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega— que sí se entregaron voluntariamente para enfrentar acusaciones federales. Sin embargo, ni el Registro Federal de Prisiones de EE.UU. ni autoridades mexicanas confirmaron su ingreso, y su familia lo desmintió tajantemente calificándolo de “fake news”.
Almanza Avilés es uno de los principales señalados en la investigación del Distrito Sur de Nueva York relacionada con el caso Rocha Moya. Según el Departamento de Justicia, habría recibido sobornos mensuales de la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa a cambio de protección policial, facilitando operaciones de tráfico de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetaminas, así como eliminación de rivales. Las acusaciones incluyen conspiración para importar narcóticos y posibles vínculos con delincuencia organizada.
Apenas el 26 y 27 de mayo, el exjefe policiaco compareció ante la FGR en Culiacán y negó rotundamente cualquier vínculo con el crimen organizado: “Toda mi vida, 31 años, seis meses y cinco días fui policía investigador… nunca he pertenecido a un grupo delictivo. Hice las cosas con bien todo el tiempo. Yo le doy la cara al que sea y donde sea”. En esa ocasión descartó entregarse voluntariamente y advirtió que en EE.UU. podrían “poner un guión” para obligarlo a declarar.
El caso forma parte de un expediente más amplio que involucra a una decena de funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, incluyendo al propio gobernador Rubén Rocha Moya. Hasta el momento, al menos tres personas ligadas a la administración estatal han optado por presentarse ante la justicia estadounidense, lo que ha generado especulaciones sobre posibles colaboraciones o rupturas internas en estructuras de poder.
Al cierre del video Almanza Avilés, saluda: “Feliz sábado”. Este episodio pone de relieve los desafíos informativos en casos de alta sensibilidad: la rapidez con que circulan rumores, la dependencia de fuentes anónimas y la necesidad de verificación rigurosa.
Mientras tanto, las autoridades estadounidenses no han emitido un comunicado oficial sobre el estatus actual de Almanza Avilés, y la FGR en Sinaloa tampoco ha actualizado información sobre su situación legal. El exjefe policiaco enfrenta un escenario complejo: una orden de extradición potencial, acusaciones graves y presión mediática. Por ahora, desde Culiacán, asegura que sigue “firme” y dispuesto a “dar la cara”.