La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) de la Ciudad de México, junto con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), mantiene el llamado a la población para que cuente con una mochila de vida o de emergencia en el hogar. Se trata de un kit portátil pensado para cubrir las necesidades básicas de cada persona durante las primeras 72 horas posteriores a un sismo, una inundación, una erupción volcánica o cualquier contingencia que interrumpa el acceso a servicios esenciales.
La recomendación no es nueva. Forma parte de la cultura de prevención que las autoridades han impulsado durante años, especialmente en una zona sísmica como el centro del país. El objetivo es que las familias puedan evacuar con rapidez y mantener cierta autonomía mientras se restablecen las condiciones de seguridad o llegan los apoyos.
De acuerdo con las guías oficiales, la mochila debe ser individual, ligera —preferentemente de menos de ocho kilogramos— y ubicarse en un lugar de fácil acceso, cerca de las rutas de evacuación. Entre los elementos indispensables figuran botellas de agua potable, alimentos no perecederos de fácil apertura (enlatados o empaquetados), una linterna con baterías de repuesto y un radio portátil que funcione sin internet ni red celular. También se recomienda incluir un silbato para pedir ayuda, un botiquín básico de primeros auxilios, medicamentos de uso habitual, copias de documentos personales protegidas en bolsa impermeable o respaldadas en una memoria USB, dinero en efectivo en denominaciones bajas y un duplicado de las llaves de la vivienda.
🎒🚨 La “mochila de vida” es una medida preventiva para enfrentar emergencias como sismos, erupciones volcánicas e inundaciones.
— adn Noticias (@adnnoticiasmx) November 3, 2026
Contar con suministros básicos puede facilitar la atención de necesidades durante una situación de riesgo
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Otros artículos útiles son una muda de ropa, una cobija o manta térmica, artículos de higiene personal (papel higiénico, toallas húmedas, gel antibacterial), un encendedor o cerillos guardados en bolsa plástica, una libreta con números de emergencia y, en su caso, una batería externa para el celular.
Las autoridades subrayan que el contenido debe adaptarse a las necesidades de cada integrante de la familia. En hogares con bebés se sugiere agregar pañales, fórmula y biberones; cuando hay adultos mayores o personas con tratamientos médicos, los medicamentos y recetas correspondientes; y si hay mascotas, alimento, agua, correa y datos de identificación.
Especialistas en protección civil coinciden en que revisar periódicamente las fechas de caducidad de alimentos, medicamentos y pilas es tan importante como armar el kit. Una mochila bien preparada no garantiza la ausencia de riesgos, pero sí facilita la respuesta inmediata y reduce la vulnerabilidad en los momentos más críticos.