El día de ayer fallece el destacado empresario y filántropo mexicano Alfredo Achar Tussie, dejando un vacío irremplazable en el sector corporativo y social del país. Hablar de Alfredo Achar Tussie es hablar de una visión empresarial que entendió, mucho antes que otros, que el éxito de una marca no se mide solo por sus ventas, sino por su capacidad de convertirse en parte esencial de la vida cotidiana. Como líder detrás de Pinturas Comex, Achar Tussie no solo vendió productos; construyó un imperio basado en la capilaridad, la cercanía con el cliente y un modelo de negocio que impulsó a miles de pequeños empresarios a través de sus franquicias. Fue un estratega nato que transformó una empresa familiar en un referente internacional, manteniendo siempre un sentido humano en cada toma de decisión.
Con profundo pesar expresamos el fallecimiento de Don Alfredo Achar Tussié, destacado empresario y filántropo mexicano
— American Society of Mexico (@amsocmx) April 24, 2026
En nombre de Larry Rubin (@lrubin), presidente de American Society of Mexico, de Enrique Huesca (@enriquehuesca), CEO de la organización, y de toda nuestra… pic.twitter.com/Xn24eYsFvi
Sin embargo, para quienes conocieron su faceta más íntima y filantrópica, la pintura era solo el lienzo. El verdadero legado de Alfredo Achar se escribió con acciones en favor de la sociedad. Su convicción era simple pero poderosa: la riqueza genera una responsabilidad ineludible con los menos favorecidos.
Si bien su éxito empresarial es innegable, su incursión en el ámbito cultural a través del Papalote Museo del Niño cambió el paradigma de la educación no formal en México. Achar Tussie entendió que el aprendizaje no debía ser un proceso pasivo o rígido dentro de un aula, sino una experiencia dinámica, sensorial y divertida.
Bajo su liderazgo y visión, el Papalote no solo se convirtió en un recinto, sino en una institución que democratizó el acceso a la ciencia, la tecnología y el arte para niños de todos los estratos sociales. Su apuesta por la curiosidad infantil como herramienta de cambio social fue, quizás, su mayor acto de fe en el futuro de México. Al impulsar este proyecto, no estaba solo construyendo un museo; estaba sembrando la semilla del pensamiento crítico en generaciones que hoy conforman el tejido productivo del país.
Más allá de los reflectores, Achar dedicó décadas a causas estructurales. A través de organizaciones como Fundación ProEmpleo Productivo, se enfocó en brindar herramientas reales de capacitación a personas con deseos de emprender, entendiendo que el empleo es la vía más digna para salir de la pobreza. De igual forma, su labor en Provivah puso de manifiesto su preocupación por la vivienda digna, transformando entornos urbanos y mejorando la calidad de vida de familias enteras.
Con profundo pesar lamentamos el fallecimiento de Alfredo Achar Tussie.
— Comisión Mexicana de Derechos Humanos (@cmdhorg) April 25, 2026
Recordaremos siempre su generosidad, compromiso y calidad humana como amigo y benefactor de la CMDH, dejando una huella invaluable en la defensa y promoción de los derechos humanos.
Descanse en paz. pic.twitter.com/fmZ28RSTWv
Su estilo de liderazgo se caracterizó por la discreción y el trabajo constante. No buscaba el aplauso fácil; buscaba la eficacia en la ejecución. Quienes trabajaron a su lado lo describen como un mentor exigente pero profundamente humano, capaz de escuchar con la misma atención a un socio de alto nivel que a un colaborador de primera línea. Su fallecimiento a los 85 años marca el fin de una era en el empresariado mexicano, una época donde la palabra dada, la lealtad y el compromiso con el país eran los activos más valiosos de una empresa.
Hoy, mientras el sector empresarial rinde homenaje a su trayectoria, la sociedad mexicana agradece los cimientos que Achar Tussie dejó construidos. Su ausencia deja un vacío, pero su legado permanece en cada muro que luce los colores de su marca, en cada niño que descubre algo nuevo en el museo que él ayudó a erigir, y en cada emprendedor que logró consolidar sus sueños gracias a sus fundaciones. Descanse en paz, un verdadero visionario que supo pintar de esperanza y oportunidades el panorama de México.