El dirigente nacional del Partido Acción Nacional, Jorge Romero Herrera, descartó que su partido construya una alianza electoral con el Partido Revolucionario Institucional en Nuevo León rumbo a los próximos comicios estatales, pero al mismo tiempo dejó abierta la posibilidad de un entendimiento político con Movimiento Ciudadano, fuerza que actualmente gobierna la entidad y que encabeza las preferencias en distintos sondeos rumbo a la renovación de la gubernatura.
Durante una entrevista concedida al noticiero Telediario, el líder panista fue cuestionado sobre la eventual continuidad de una coalición con el PRI en el estado. Romero respondió de forma categórica que el PAN no contempla repetir ese esquema electoral y aseguró que su partido apuesta por una estrategia distinta para competir en la entidad.
“No, no, no. Porque además estamos muy convencidos de que es el momento. Muchos lo leen como torpeza electoral; a ver, nosotros estamos convencidos de que toda la oposición tiene que ir hasta por el último voto opositor en este país. Hay muchas personas a las que una alianza les gusta y hay muchas personas a las que no”, declaró.

Sin embargo, más allá del rechazo a un acuerdo con el PRI, el dirigente nacional del PAN dejó ver una postura distinta frente a Movimiento Ciudadano, partido que actualmente encabeza el gobierno estatal bajo la administración del gobernador Samuel García y que actualmente encaneza las encuestas con una fuerte posibilidad de retener el estado. Romero subrayó que entre ambas fuerzas existe una relación política positiva a nivel nacional y sugirió que la oposición no debería fragmentarse compitiendo entre sí.
“Nosotros con MC tenemos una muy buena relación. No vamos nosotros a competir entre opositores; se me hace eso sí lo más torpe del universo”, afirmó.
Las declaraciones del dirigente blanquiazul han sido interpretadas en el ámbito político como un guiño hacia Movimiento Ciudadano en uno de los estados donde ese partido ha consolidado una base electoral sólida. Nuevo León se ha convertido en uno de los bastiones más relevantes del partido naranja, que gobierna la entidad desde 2021.
El posicionamiento de Romero también ocurre en medio de un proceso de redefinición dentro de la oposición mexicana. Tras varios procesos electorales en los que el PAN compitió en coalición con el PRI, la dirigencia panista ha comenzado a marcar distancia con ese esquema en algunas entidades, argumentando la necesidad de recuperar identidad política y evaluar nuevas rutas estratégicas.