El político e intelectual Gibrán Ramírez Reyes cuestionó fuertemente a sus compañeros de izquierda, señalando un aburguesamiento en el sector y arremetiendo contra la Nueva Escuela Mexicana, a la cual tildó de ser un auténtico desastre en términos curriculares.
El debate interno dentro de las corrientes políticas de izquierda en México sumó un nuevo capítulo de confrontación. A través de una intervención difundida en plataformas digitales, el analista y político Gibrán Ramírez Reyes externó una severa crítica dirigida hacia los miembros de su propio espectro ideológico, acusándolos de haber perdido el contacto con las bases populares.
Con la polémica frase “¡Qué fresas se han vuelto!”, Ramírez Reyes evidenció lo que considera un distanciamiento de las causas sociales prioritarias por parte de diversos actores políticos actuales. Según sus declaraciones recopiladas por medios de cobertura política, este aburguesamiento ha mermado la capacidad autocrítica dentro del bloque gubernamental y legislativo.
El punto central de su reclamo se enfocó en materia educativa. El politólogo no guardó reparos al evaluar la implementación de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), el modelo educativo insignia de la actual administración federal. Ramírez calificó la estrategia pedagógica vigente como un “desastre curricular”, argumentando deficiencias estructurales en los planes de estudio que comprometen el aprendizaje de las infancias en el país.
Estas declaraciones reabren la discusión sobre las reformas educativas en el país y visibilizan las tensiones ideológicas que persisten entre los fundadores e intelectuales del movimiento de izquierda y las políticas públicas operadas institucionalmente.
🔥 “¡Qué fresas se han vuelto!”, Gibrán Ramírez critica a la izquierda.
— Político MX (@politicomx) October 29, 2026
Gibrán Ramírez cuestionó a sus compañeros de izquierda y les dijo que la nueva escuela mexicana es un "desastre curricular". pic.twitter.com/sQcgNg2lMJ