La Universidad de Guanajuato (UG) se ha convertido en un escenario donde la juventud estudiantil expresa con claridad sus posturas políticas, como quedó de manifiesto en dos eventos recientes que ubicaron a figuras públicas en polos opuestos de recepción entre el alumnado. El miércoles 4 de febrero, la visita del dirigente nacional y ex candidato presidencial de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, fue recibida con aplausos, gritos de ánimo y una activa atención durante su intervención en el foro “Tardes de Café”, una dinámica de diálogo promovida por estudiantes interesados en Derecho, política y sociedad. La respuesta contrastó con el ambiente tendido que se vivió meses atrás cuando el senador Gerardo Fernández Noroña fue abucheado por un grupo de estudiantes durante el III Encuentro Nacional Estudiantil de Ciencia Política en el campus universitario, en noviembre de 2025, en un episodio donde los jóvenes dejaron sentir su rechazo al funcionario y a lo que para ellos representaba su presencia en la institución.
La jornada con Máynez transcurrió en un ambiente notablemente distinto: desde su llegada al patio del antiguo Colegio Jesuita, su figura detonó aplausos y vítores, así como la permanencia atenta de decenas de estudiantes durante más de dos horas de diálogo en el que abordó temas de seguridad, política pública y participación ciudadana. En su intervención, el líder de Movimiento Ciudadano subrayó que la violencia e inseguridad que afectan al estado y al país merecen respuestas que fortalezcan las instituciones civiles, particularmente las policías preventivas, y no enfoques basados únicamente en militarización o punitivismo, conceptos que han marcado la agenda pública en años recientes. Asimismo, habló de la importancia de repensar la política nacional más allá del caudillismo y las estructuras tradicionales, y de fomentar un debate que conecte a la juventud con propuestas concretas en materia de derechos humanos y una visión de Estado que dé cabida a nuevas formas de participación ciudadana sin imposiciones ideológicas.


La diferencia de escenarios no puede entenderse sin recordar lo ocurrido con Fernández Noroña, quien en noviembre pasado fue abucheado y confrontado por estudiantes de la UG que, entre gritos de “¡Fuera Morena!”, dejaron claro su desacuerdo con el senador durante su participación en un foro académico. En aquel momento, los jóvenes no solo expresaron su descontento con el político, sino que aprovecharon la plataforma para manifestar un malestar más amplio con respecto a ciertas formas de hacer política que, a su juicio, no representaban sus intereses ni prioridades.
Este contraste de reacciones simboliza, para analistas consultados, el pulso de una generación que se siente con suficiente conciencia política para discernir entre figuras y discursos, alineando su apoyo o rechazo en función de cómo perciben la congruencia de las propuestas con sus expectativas de transformación social. La recepción de Máynez, con aplausos y atención sostenida, fue acompañada por preguntas desafiantes y reflexiones que tocaron temas desde su trayectoria política hasta sus propuestas para enfrentar la inseguridad y promover un modelo de desarrollo más equitativo, en un diálogo que no estuvo exento de cuestionamientos críticos por parte de los asistentes.
Al grito de "Que se largue", estudiantes de la Universidad de Guanajuato confrontan al Senador Gerardo Fernández Noroña.
— Jorge García Orozco (@jorgegogdl) November 14, 2025
Quien sigue sin poder explicar su riqueza inexplicable y su casa en Tepoztlán. pic.twitter.com/QV8pNF1tpK
Para muchos estudiantes, espacios como “Tardes de Café” se están consolidando como foros efectivos para debatir y confrontar ideas en un ámbito universitario plural, lejos de la polarización simplista y más cerca de la deliberación informada. Así, la respuesta variada ante Noroña y Máynez apunta a una comunidad universitaria que no rehúye el debate político, pero que exige coherencia, propuestas claras y respeto a la diversidad de opiniones, marcando una pauta en la que los futuros profesionales no solo se forman académicamente sino que también construyen una voz crítica frente a la agenda pública nacional.