El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, afirmó que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, no será invitado a la cumbre de líderes del G20 que el país acogerá en noviembre de 2027 en Mánchester. La declaración se conoció a través de una entrevista publicada por The Economist el jueves.
Al ser preguntado de forma directa sobre la posible presencia del mandatario ruso, Burnham respondió con un rotundo “no”. Explicó que existen sanciones vigentes contra figuras destacadas de la administración rusa y que, aunque las invitaciones formales las gestiona el propio G20, Putin “no vendrá debido a una sanción pendiente”. El primer ministro también recordó la política británica de no mantener contactos bilaterales directos con ministros rusos desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022.
Rusia sigue siendo miembro del G20, el foro que agrupa a las principales economías del mundo, la Unión Europea y la Unión Africana. Sin embargo, Putin no ha asistido a ninguna cumbre de alto nivel desde el comienzo de la guerra. En cumbres anteriores, representantes rusos de menor rango han participado en algunos foros, mientras que varios diplomáticos europeos se han negado a posar en fotografías oficiales junto al ministro de Exteriores ruso, Sergéi Lavrov.
La decisión británica contrasta con la postura adoptada por Estados Unidos. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó en septiembre que Washington había invitado a Putin a la cumbre del G20 que se celebrará en Miami en diciembre de este año. El presidente Donald Trump ha defendido esa invitación como una oportunidad de diálogo.
'No': UK PM Andy Burnham rules out inviting Russian President Vladimir Putin to G20 summit. Here's why
— WION (@WIONews) November 5, 2026
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Fuentes diplomáticas europeas han señalado que el enfoque británico se mantiene alineado con el de la mayoría de los socios de la Unión Europea, que priorizan el aislamiento de Moscú mientras continúe el conflicto en Ucrania.
Burnham, quien asumió el cargo de primer ministro el 20 de julio de 2026 tras la renuncia de Keir Starmer, aprovechó la entrevista para subrayar que la cumbre de Mánchester representará “una oportunidad real” para avanzar en regulaciones de seguridad sobre inteligencia artificial junto al presidente chino, Xi Jinping. El mandatario británico indicó que el Reino Unido buscará actuar como un interlocutor entre Washington y Pekín en ese ámbito.
La elección de Mánchester como sede no es casual. Burnham fue alcalde de la región del Gran Mánchester durante casi una década y ha impulsado la idea de descentralizar eventos internacionales fuera de Londres. El Gobierno británico aún no ha detallado el programa completo de la cumbre, pero ya ha señalado que la inteligencia artificial, la transición energética y la estabilidad económica global figurarán entre los temas prioritarios.
Desde el Kremlin no se ha emitido una reacción oficial inmediata a las declaraciones de Burnham. Analistas observan que la ausencia de Putin en Mánchester se sumaría a una serie de foros multilaterales de los que el líder ruso ha permanecido al margen desde 2022. Por su parte, el Gobierno ucraniano ha valorado de forma positiva el mantenimiento de la línea británica de apoyo a Kiev, aunque no ha emitido un comunicado específico sobre la cumbre del G20.
La postura de Londres se enmarca en una política exterior que, desde el inicio de la guerra, ha combinado sanciones económicas, asistencia militar a Ucrania y aislamiento diplomático de Moscú. Burnham ha reiterado en varias ocasiones que el Reino Unido mantendrá ese respaldo “hasta que termine el conflicto”. La cumbre de 2027 será la primera que el país organice bajo su mandato y pondrá a prueba la capacidad británica de equilibrar sus alianzas occidentales con la necesidad de mantener canales abiertos con otras potencias, especialmente China.