El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó este martes 27 de octubre que Venezuela debería convertirse en el estado número 51 de su país y celebrar elecciones para elegir a un gobernador en lugar de un presidente. La declaración la formuló en tono de broma durante un mitin de campaña en Corpus Christi, Texas, en apoyo a candidatos republicanos de cara a las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre.
“Hagámoslo el estado 51 y, en vez de un presidente, celebraremos una elección a gobernador”, dijo Trump ante sus seguidores. Añadió: “Se convertirá en un país próspero y, quién sabe, quizá algún día pronto se convierta en un próspero estado número 51. Es posible. Hagámoslo”.
El mandatario vinculó la idea a los recientes acuerdos energéticos entre Washington y Caracas. Agradeció al gobierno venezolano por la firma de un convenio que otorga a la empresa North American Blue Energy Partners (NABEP) concesiones sobre 17 yacimientos petroleros. El Pentágono posee una participación del 35 % en la empresa matriz de NABEP. Trump destacó que grandes compañías, muchas de ellas de Texas, están invirtiendo miles de millones de dólares en Venezuela y que se están creando empleos que hace un año parecían imposibles.
“Estamos trayendo mucho petróleo para nosotros. Mucho”, afirmó. También se dirigió al empresario petrolero Harold Hamm, presente en el acto: “Ahora, Harold, hagámoslo el estado número 51. ¿Te gusta? A mí sí. A mí sí”.
Las declaraciones se producen un día después de que el Departamento de Estado de Estados Unidos anunciara su respaldo a un plan para reformar el sistema judicial y electoral de Venezuela en los próximos meses. Según ese plan, tras las reformas se declararía vacante la Presidencia, lo que abriría un plazo constitucional de seis meses para celebrar elecciones, previsiblemente en 2027.
Este no es el primer comentario de Trump sobre la posibilidad de que Venezuela se incorpore a Estados Unidos. El mandatario ha hecho referencias similares en el pasado, en el contexto del restablecimiento de relaciones diplomáticas tras la captura de Nicolás Maduro y el acuerdo que permite a Estados Unidos acceder a una parte significativa de las reservas de crudo venezolano. Trump también ha mencionado ideas parecidas respecto a Canadá y Groenlandia en ocasiones anteriores.
Tras el mitin, Trump, acompañado del secretario de Estado Marco Rubio, tenía previsto visitar un buque cargado con petróleo venezolano que atracó en un puerto de Texas. El presidente había declarado horas antes que Venezuela envió un millón de barriles de crudo a Estados Unidos como un “regalo”.

La propuesta de convertir a Venezuela en el estado 51 no tiene viabilidad inmediata. La incorporación de un nuevo estado requiere la aprobación del Congreso estadounidense y no existe un plan concreto sobre la mesa. Sin embargo, el comentario generó amplia cobertura mediática y se enmarca en la estrategia de Trump de destacar los beneficios económicos de la relación bilateral, especialmente en el sector energético.
En el discurso, el presidente estadounidense insistió en que Venezuela se convertirá en un país próspero gracias a las inversiones petroleras y a la cooperación con Estados Unidos. La idea de elegir un gobernador en lugar de un presidente fue presentada como una broma, pero reflejó el tono con el que Trump aborda la política exterior hacia el país sudamericano en este momento de mayor acercamiento.
Las declaraciones se producen en un contexto de campaña electoral en Estados Unidos, donde el presidente busca movilizar a su base con mensajes sobre seguridad energética, creación de empleos y el fortalecimiento de la influencia estadounidense en el hemisferio.
Hasta el momento, no se han registrado reacciones oficiales inmediatas desde Caracas a este nuevo planteamiento de Trump. La propuesta, aunque formulada en tono informal, vuelve a poner sobre la mesa la visión del mandatario estadounidense sobre el futuro de las relaciones con Venezuela.