La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, volvió a descartar un encuentro directo con integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y cuestionó la pertinencia de la movilización que el magisterio disidente tiene previsto realizar este día en las inmediaciones del Estadio Azteca, donde se celebrará el partido amistoso entre las selecciones de Colombia y Uzbekistán.
Durante su conferencia matutina de este miércoles, la mandataria federal expresó dudas sobre el objetivo de la protesta anunciada por la CNTE y lanzó una crítica directa a la estrategia de movilización planteada por los docentes. “¿Qué caso tiene que marchen hoy al estadio, para qué?”, señaló al ser cuestionada sobre las acciones previstas por la organización sindical, que mantiene una serie de protestas para exigir atención a sus demandas laborales, salariales y relacionadas con el sistema de pensiones.
Las declaraciones de Sheinbaum se producen en un contexto de tensión entre el gobierno federal y la CNTE, luego de varias semanas de movilizaciones, plantones y manifestaciones en distintos puntos de la capital del país. El movimiento magisterial ha insistido en la necesidad de sostener un diálogo directo con la titular del Ejecutivo federal para abordar temas que consideran pendientes, entre ellos la derogación de disposiciones vinculadas al sistema de retiro de los trabajadores del Estado y la atención a diversas demandas históricas del sector educativo.
Sin embargo, la presidenta reiteró que no contempla reunirse personalmente con los representantes de la organización y defendió el esquema de interlocución que ha establecido su administración. “¿Para qué quieren hablar con la presidenta?”, cuestionó durante la conferencia, al tiempo que sostuvo que los integrantes de la CNTE cuentan con “toda mi representación” a través de los funcionarios designados para atender las negociaciones.
Con esa postura, Sheinbaum ratificó una posición que ya había expresado en días anteriores, al señalar que las mesas de diálogo instaladas por el gobierno federal son los canales institucionales adecuados para procesar las demandas del magisterio. Desde la Presidencia se ha argumentado que diversas dependencias federales tienen facultades para atender los planteamientos de los docentes y que la interlocución no depende necesariamente de una reunión directa con la jefa del Ejecutivo.

Por su parte, la CNTE ha mantenido la exigencia de ser recibida por la presidenta, al considerar que las decisiones de fondo sobre sus principales demandas requieren una definición política del más alto nivel. La organización ha sostenido que las respuestas ofrecidas hasta ahora por las autoridades no satisfacen plenamente sus planteamientos y ha advertido que continuará con las acciones de protesta mientras no exista una solución integral.
La movilización anunciada para este miércoles en las inmediaciones del Estadio Azteca forma parte de esa estrategia de presión. La elección del recinto deportivo ha generado atención debido a la alta afluencia de personas que se espera por el encuentro internacional entre Colombia y Uzbekistán, situación que podría provocar afectaciones a la movilidad en la zona sur de la Ciudad de México.
Mientras el gobierno federal insiste en mantener las negociaciones a través de sus representantes, el conflicto con la CNTE permanece abierto. Las declaraciones de Sheinbaum durante la conferencia matutina reflejan la distancia que persiste entre ambas partes respecto a la forma en que debe conducirse el diálogo y anticipan que, por el momento, no habrá un encuentro directo entre la presidenta y los dirigentes del magisterio disidente.