En un discurso cargado de dureza y matices, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se dirigió este martes a la Asamblea General de las Naciones Unidas para señalar a México como el principal foco de la violencia generada por los cárteles de la droga en el continente. “México es el epicentro de la violencia de los cárteles, desafortunadamente”, afirmó el mandatario republicano desde el podio de la 81ª sesión del organismo internacional.
Trump no se detuvo ahí. Calificó de “inaceptable” que Estados Unidos comparta una frontera de aproximadamente tres mil kilómetros con un territorio que, según su visión, está controlado por “cárteles enemigos”. Y fue más lejos: comparó a estas organizaciones criminales con el Estado Islámico. “Los cárteles de droga son el ISIS del hemisferio occidental. Son enemigos, en guerra con la civilización”, declaró. Añadió que utilizan “asesinato, violación, tortura y extorsión como instrumentos de terror” y que, al igual que ocurrió con ISIS, “deben ser asesinados, exiliados o detenidos como combatientes enemigos, sin posibilidad de ser liberados”.
🇺🇸🇲🇽🚨 TRUMP LANZA CRÍTICAS A MÉXICO DESDE LA ONU: “EPICENTRO DE LA VIOLENCIA DE LOS CÁRTELES”
— EnBoga (@EnBogaMx) September 22, 2026
Durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló a México como el “epicentro de la violencia de los cárteles” y afirmó que… pic.twitter.com/bvTSA1OOoG
El tono del mensaje se inscribe en la línea que la Casa Blanca ha mantenido desde el inicio del segundo mandato de Trump, en enero de 2025. Desde entonces, el gobierno estadounidense designó a varios cárteles mexicanos —entre ellos el de Sinaloa y el Jalisco Nueva Generación— como organizaciones terroristas extranjeras. Esa decisión abrió la puerta a un endurecimiento de las acciones contra el narcotráfico, incluyendo operativos en aguas internacionales que han dejado un número considerable de víctimas.
Sin embargo, el discurso no fue solo de confrontación. Trump se esforzó en subrayar que la relación bilateral con México atraviesa un momento de cooperación. “Estoy muy orgulloso de decir que tenemos una muy buena relación con el gobierno mexicano. Hemos tenido grandes avances con México. Ellos tampoco quieren a los cárteles”, expresó. La mención a la presidenta Claudia Sheinbaum no fue accidental: el mandatario estadounidense ha reiterado en varias ocasiones que ambos gobiernos comparten el objetivo de debilitar a estas organizaciones, aunque difieren en los métodos.
La presencia de una delegación mexicana en la Asamblea —integrada por el representante permanente Héctor Vasconcelos y el canciller Roberto Velasco— añadió un componente diplomático a la jornada. Fuentes cercanas a la misión mexicana indicaron que el gobierno de Sheinbaum seguirá respondiendo con “cabeza fría” a este tipo de señalamientos, priorizando la defensa de la soberanía y la cooperación en materia de seguridad sin aceptar injerencias unilaterales.

El mensaje de Trump llega en un momento de alta sensibilidad. En los últimos meses, la administración estadounidense ha insistido en que los cárteles mexicanos no solo controlan rutas de fentanilo y otras drogas hacia el norte, sino que también generan violencia que se derrama sobre comunidades de ambos lados de la frontera. Según datos de la Casa Blanca, las organizaciones criminales mexicanas están detrás de una parte significativa de las muertes por sobredosis en Estados Unidos.
El discurso de este martes busca consolidar el relato de Trump ante su base política y ante la comunidad internacional: Estados Unidos se presenta como el país dispuesto a enfrentar a los cárteles con la misma contundencia con la que combatió al terrorismo yihadista. Al mismo tiempo, el reconocimiento de avances con el gobierno mexicano sirve para mantener abiertos los canales de diálogo y evitar un deterioro mayor de la relación bilateral.
La intervención de Trump también tocó otros temas de la agenda estadounidense, como la política migratoria, las inversiones y la amenaza de usar la fuerza militar si los intereses nacionales se ven comprometidos en el continente. Pero el momento más comentado en México fue, sin duda, la referencia directa a los cárteles y a la frontera compartida.
Mientras en Nueva York se escuchaban estas palabras, en Ciudad de México el tema ya circulaba con fuerza en las redes sociales y en los noticiarios matutinos. La reacción oficial, hasta el momento, ha sido mesurada. El gobierno federal ha preferido enfatizar los resultados de sus propias estrategias de seguridad y la cooperación con Estados Unidos en materia de inteligencia y decomisos.
Lo que quedó claro este martes es que, para la administración Trump, el problema de los cárteles mexicanos no es solo un asunto de seguridad fronteriza, sino una prioridad de seguridad nacional que se discute ante el máximo foro diplomático del mundo. Y que, a pesar de las diferencias de tono y de enfoque, ambos gobiernos parecen coincidir en un punto: la violencia de estas organizaciones es inaceptable y debe ser enfrentada.