En los últimos meses, México ha registrado varios casos de rabia humana asociados a mordeduras de animales silvestres, principalmente murciélagos y otros mamíferos. Aunque la enfermedad está eliminada en perros domésticos, las autoridades sanitarias mantienen vigilancia y llaman a reforzar campañas de vacunación antirrábica en mascotas para reducir riesgos de transmisión zoonótica.