En un esfuerzo monumental impulsado por el dolor y la esperanza frente al abandono institucional, familiares de personas desaparecidas encontraron más de doscientos restos óseos en las lagunas de La Habana durante una intensa jornada de cuatro días. Ahora, la exigencia central de la sociedad civil recae en las autoridades, a quienes se les demanda garantizar una pronta identificación forense y una absoluta transparencia en el acceso a los peritajes.