La detención del exdirector general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, por presunta violencia familiar contra su esposa María Felicia Jiménez, tras la difusión de videos que evidencian agresiones físicas, pone de manifiesto la urgencia de combatir la violencia de género sin importar el estatus de los involucrados. Este caso no solo cuestiona la integridad de figuras públicas, sino que abre un debate necesario sobre la impunidad y el acceso real a la justicia para las víctimas.