La Secretaría de la Defensa Nacional confirmó este martes que Luis Enrique Barragán Chávez, conocido como “El Güicho” o “R5”, perdió la vida la noche del 30 de agosto en la ranchería Rodeo del Pinal, municipio de Tocumbo, Michoacán. El operativo, planeado con información de inteligencia de la XII Región Militar, involucró a elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, la Armada de México, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Guardia Civil estatal.
Según el comunicado oficial, el objetivo era detener al presunto líder del Cártel de Los Reyes. Al llegar al punto, el personal militar fue recibido con disparos de arma de fuego. En respuesta, repelió la agresión. En el lugar fallecieron Barragán Chávez y un acompañante. Se aseguraron dos fusiles automáticos, cartuchos y cargadores de diversos calibres, además de una cuatrimoto.
En Tocumbo, Michoacán, elementos de @Defensamx1 y una aeronave de @SEMAR_MX fueron agredidos con disparos de arma de fuego por integrantes de una célula delictiva.
— Gabinete de Seguridad de México (@GabSeguridadMX) September 1, 2026
Durante el operativo, 2 agresores perdieron la vida, entre ellos Luis Enrique “N”, alias “El Güicho” y/o “R5”,… pic.twitter.com/BDaCAlsmFR
Barragán Chávez, nacido el 10 de noviembre de 1986 en Jalisco, tenía 39 años. Había asumido el control de la organización después de la detención de Alfonso Fernández Magallón, alias “Poncho” o “Quiringua”, ocurrida el 1 de agosto pasado en Los Reyes de Salgado. Las autoridades lo señalaban como el principal coordinador de las actividades de extorsión a productores de aguacate en esa región de Michoacán y lo vinculaban con Juan José Farías Álvarez, “El Abuelo”, jefe del Cártel de Tepalcatepec.
Estados Unidos lo consideraba un objetivo prioritario. El Departamento de Estado ofrecía una recompensa de hasta tres millones de dólares por información que condujera a su arresto o condena por delitos relacionados con tráfico de drogas y de armas hacia México. Contaba con una orden de detención provisional con fines de extradición.
En una operación encabezada por elementos de la @Defensamx1 , en coordinación con la Guardia Civil y la Fiscalía General del Estado, se desplegó un operativo en Tocumbo, donde integrantes de un grupo criminal agredieron con disparos de arma de fuego al personal militar. pic.twitter.com/OHn04Pmv1E
— SSP MICHOACÁN (@SSeguridad_Mich) September 1, 2026
El Cártel de Los Reyes forma parte de la alianza conocida como Cárteles Unidos, que opera principalmente en la zona occidental de Michoacán y ha enfrentado al Cártel Jalisco Nueva Generación. En años recientes, el grupo ha sido señalado no solo por el cobro de piso a aguacateros, sino también por el uso de minas terrestres en caminos de la sierra, una práctica que elevó el nivel de violencia en la región.
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, confirmó el abatimiento y subrayó que se trataba de uno de los principales generadores de violencia en la zona productora de aguacate. La operación se enmarca en una serie de acciones contra estructuras criminales en Michoacán que han dejado, en los últimos meses, la captura o neutralización de varios mandos medios y altos.
Derivado de trabajos de inteligencia militar central , elementos de @Defensamx y @GN_MEXICO_, en coordinación con la Fiscalía General del Estado y la Policía Estatal de Michoacán, realizaron un operativo en Tocumbo, donde integrantes de un grupo criminal agredieron con disparos… pic.twitter.com/BFeazsZqS1
— Omar H Garcia Harfuch (@OHarfuch) September 1, 2026
La muerte de “El Güicho” representa un golpe significativo a la estructura del Cártel de Los Reyes, aunque autoridades locales y analistas advierten que la organización podría intentar reconfigurarse rápidamente. La región de Los Reyes y Tepalcatepec sigue siendo un punto crítico por la disputa de plazas y el control de las rutas de tráfico y la economía ilícita vinculada al aguacate.
El operativo se realizó sin reportes de bajas entre el personal federal. Las autoridades continúan con las investigaciones para identificar plenamente al acompañante fallecido y determinar posibles repercusiones en la estructura criminal de la zona.