En un gesto de alto perfil diplomático, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este martes 14 de julio en la Casa Blanca al primer ministro de Irak, Ali Falih al-Zaidi.
Esta visita marca el primer viaje internacional del mandatario iraquí desde su toma de posesión en mayo de 2026 y representa un esfuerzo conjunto por consolidar una asociación mutuamente beneficiosa más allá de lo militar, centrada en economía, energía e inversión.
President Donald J. Trump Welcomes Iraqi Prime Minister Ali al-Zaidi to the White House. 🇺🇸🇮🇶 pic.twitter.com/k5BbQQhqah
— The White House (@WhiteHouse) July 14, 2026
Durante el encuentro, ambos líderes abordaron temas prioritarios como el desarme y disolución de grupos armados que operan fuera del control del Estado iraquí —una demanda clave de Washington para garantizar la soberanía de Bagdad y evitar que su territorio sea usado para amenazar la estabilidad regional—.
Trump ha ligado el fortalecimiento de la relación a resultados concretos en este frente, alineado con la presión estadounidense para reducir influencias externas.
"This man is going to be a great leader in the Middle East, beyond Iraq. His influence is going to spread all throughout the Middle East." – President Donald J. Trump 🇺🇸 pic.twitter.com/xyp82UH0R3
— The White House (@WhiteHouse) July 14, 2026
En el plano económico, se destacaron avances recientes: licencias para Starlink, negociaciones con Chevron para campos petroleros como West Qurna-2 y Nasiriyah, y el retorno de empresas estadounidenses. Irak busca atraer capital para infraestructura, refinación y electricidad, incluyendo un posible fondo conjunto financiado con petróleo.
Al-Zaidi ha enfatizado que las empresas de EE.UU. tendrán prioridad, impulsando un giro hacia una relación más comercial tras el retiro militar previsto para septiembre.
Este acercamiento ocurre en un contexto regional complejo, tras acuerdos relacionados con Irán y el bloqueo naval en puertos iraníes. Analistas ven en Al-Zaidi un líder pragmático dispuesto a equilibrar soberanía con pragmatismo económico.
La reunión subraya el compromiso de Trump con una Irak estable, próspera y alineada con intereses compartidos.