El volcán Sakurajima, ubicado en la prefectura de Kagoshima, en la isla de Kyushu, registró una nueva fase de erupciones durante la noche del 26 de octubre y las primeras horas del 27, en medio de un periodo de elevada actividad que se mantiene desde hace varios días. La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) confirmó que el nivel de alerta se mantiene en 3, lo que implica restricciones de acceso a las zonas cercanas a los cráteres debido al riesgo de caída de grandes rocas volcánicas y flujos piroclásticos.
Según el reporte oficial emitido el 26 de octubre, entre el 23 y la tarde del 26 se produjeron 12 erupciones en el cráter de la cima de Minamidake (Nandake), de las cuales cuatro fueron explosivas. Las columnas de ceniza y gases alcanzaron en algunos casos hasta 1.800 metros por encima del borde del cráter y se dispersaron en distintas direcciones según los vientos. En la noche se observó luminosidad en el cráter a través de las cámaras de vigilancia de alta sensibilidad. El cráter Showa, por su parte, no registró erupciones ni luminosidad en ese periodo.
La actividad no se detuvo. El 27 de octubre se reportaron nuevas emisiones, con plumas de ceniza que superaron los 2.000 metros de altura en algunos momentos, según los avisos del Centro de Aviso de Ceniza Volcánica de Tokio. Las autoridades reiteran que en un radio aproximado de dos kilómetros alrededor de los cráteres principales existe peligro de proyectiles balísticos y posibles flujos piroclásticos de pequeña escala. En las zonas a favor del viento, además de la ceniza, pueden caer pequeños fragmentos de roca a distancias mayores. También advierten sobre la posibilidad de que las explosiones generen ondas de presión capaces de romper ventanas y sobre el riesgo de flujos de lodo (lahares) si las precipitaciones arrastran la ceniza acumulada.
ERUPCIÓN DEL VOLCÁN SAKURAJIMA EN JAPÓN
— México Ahora (@AhoraMex) October 27, 2026
El volcán Sakurajima, situado en la prefectura de Kagoshima, en Japón, registró una nueva erupción la noche del lunes 26 de octubre, en medio de una época de alta actividad volcánica. Las autoridades japonesas mantienen la alerta 3 con… pic.twitter.com/YXWztwjXWY
El Sakurajima es uno de los volcanes más activos del planeta. Su actividad persistente se remonta a 1955 y se caracteriza por erupciones frecuentes de tipo estromboliano a vulcaniano, que depositan ceniza de manera regular sobre la ciudad de Kagoshima, situada a pocos kilómetros a través de la bahía. La población local está habituada a estas condiciones: muchas viviendas y edificios cuentan con medidas para protegerse de la ceniza, y los servicios municipales realizan limpiezas periódicas. Hasta el momento no se han reportado heridos ni daños materiales graves asociados a las erupciones de los últimos días.
Observaciones de deformación del terreno muestran un ligero hinchamiento en algunas líneas de base dentro de la isla desde alrededor de mayo de 2026, lo que los vulcanólogos interpretan como una señal de aporte de magma, aunque la sismicidad volcánica se mantiene en niveles bajos. La JMA mantiene una vigilancia continua mediante sismógrafos, inclinómetros, cámaras y análisis de gases, y actualiza con frecuencia los pronósticos de caída de ceniza para que la población y las autoridades locales puedan tomar precauciones.
Para los residentes de Kagoshima y las prefecturas vecinas, las recomendaciones oficiales incluyen evitar las zonas restringidas, protegerse de la ceniza con mascarillas y gafas cuando sea necesario, y prestar atención a los avisos sobre posibles cortes de carreteras o afectaciones a la agricultura y al tráfico aéreo. Los turistas que planean visitar la región deben consultar las actualizaciones oficiales antes de acercarse al área del volcán.
La actividad del Sakurajima forma parte del dinamismo geológico del arco volcánico japonés. Aunque las erupciones actuales se mantienen dentro de los patrones conocidos de este volcán, las autoridades insisten en la necesidad de seguir las indicaciones oficiales mientras el nivel de alerta 3 permanezca vigente. La vigilancia científica y las medidas preventivas locales continúan activas para minimizar cualquier impacto sobre la población.