Nairobi. Un edificio de varios pisos que se encontraba en proceso de construcción se derrumbó la tarde del viernes 23 de octubre de 2026 en el concurrido barrio de Eastleigh, en el este de la capital keniana. El colapso generó una enorme nube de polvo y dejó un montículo de escombros de hormigón y acero en una zona de intensa actividad comercial y residencial.
Según la Cruz Roja de Kenia, el incidente ocurrió alrededor de las 13:40 hora local a lo largo de la avenida Yusuf Haji, cerca de la calle 9 y del supermercado Day to Day. Diferentes fuentes ofrecieron cifras variables sobre la altura de la estructura: la policía habló de más de diez pisos, mientras reportes locales y videos difundidos mencionaron entre doce y dieciocho plantas. La planta baja del inmueble ya estaba ocupada por comercios y locales, a pesar de que la obra en los niveles superiores continuaba.
Autoridades del condado de Nairobi y la Cruz Roja confirmaron que se temía la presencia de personas atrapadas bajo los escombros, entre ellas trabajadores de la construcción y posibles ocupantes de los locales inferiores. Equipos de emergencia de múltiples agencias —incluida la Cruz Roja, personal del condado, fuerzas de seguridad y unidades de respuesta a desastres— se desplegaron en el lugar. Se movilizó maquinaria pesada para retirar escombros y facilitar el acceso a posibles víctimas.
Kenia 🇰🇪 #KENIA . Un edificio de 18 pisos en construcción se derrumbó en Nairobi.
— Periodistassinfronteras 🌐 (@periodistassin2) October 23, 2026
Numerosas personas, incluidos trabajadores de la construcción y peatones cercanos, están atrapadas bajo los escombros. pic.twitter.com/xdEFZkmpy9
El gobernador de Nairobi, Johnson Sakaja, visitó la escena y señaló que las labores se centraban en despejar secciones del derrumbe para permitir el ingreso de oxígeno y mejorar las posibilidades de supervivencia de quienes pudieran permanecer atrapados. Confirmó que al menos una mujer había sido rescatada y se encontraba en condición estable. El inspector general de Policía, Douglas Kanja, también verificó el rescate de una persona. Hasta el momento no se han dado cifras oficiales consolidadas de víctimas mortales, heridos o desaparecidos, ya que las operaciones de búsqueda continúan.
La policía reportó el uso de gas lacrimógeno para dispersar a la multitud de curiosos que se congregó en la zona y para prevenir intentos de saqueo de negocios cercanos. El comandante policial de Nairobi, Issa Mohamed, explicó que la presencia de personas dificultaba el trabajo de los rescatistas y pidió a la población que se mantuviera alejada del área para permitir operaciones seguras.
Sakaja indicó que el edificio contaba con un certificado de aprobación del condado, pero no con el de ocupación, lo que planteó interrogantes sobre la utilización de la planta baja mientras la construcción seguía en curso. Anunció que se emprenderían acciones legales contra el propietario y que las autoridades buscaban al dueño, quien no se había presentado. La causa exacta del colapso permanece bajo investigación y no ha sido determinada de manera oficial.
Eastleigh es un barrio de alta densidad con intensa actividad comercial. Testigos locales mencionaron que, al tratarse de un viernes, algunos trabajadores podrían haber estado fuera del lugar en el momento de la oración. El incidente ha vuelto a poner sobre la mesa las preocupaciones recurrentes en Kenia sobre el cumplimiento de normas de construcción y la supervisión de obras en zonas urbanas densamente pobladas.
Las autoridades pidieron a la ciudadanía mantenerse alejada del sitio para no obstaculizar el trabajo de los equipos de emergencia. Las labores de búsqueda y rescate, apoyadas por maquinaria y personal especializado, se mantenían activas horas después del derrumbe, mientras se evalúa la magnitud total de las consecuencias.