Integrantes de la denominada Asamblea Antimundialista denunciaron haber sido víctimas de una agresión la noche del sábado en las inmediaciones de la estación Metro Viaducto, en la Ciudad de México, donde, de acuerdo con su testimonio, un grupo de choque habría actuado con la tolerancia de elementos policiales presentes en la zona.
Según un pronunciamiento difundido por la propia organización, los hechos ocurrieron alrededor de las 20:30 horas, cuando sus integrantes se preparaban para realizar una rodada como forma de protesta contra lo que consideran procesos de despojo vinculados a la organización del Mundial de futbol de la FIFA. La movilización, afirmaron, no pudo llevarse a cabo debido a la intervención violenta del grupo agresor.
La Asamblea sostiene que las personas involucradas en la agresión estaban encabezadas por trabajadoras sexuales a quienes vinculan con autoridades del gobierno capitalino y con legisladores locales, sin aportar, hasta el momento, pruebas documentales que respalden esa acusación. En su relato, señalan que varios de sus compañeros fueron agredidos físicamente y amenazados, lo que derivó en la suspensión de la actividad programada.
De acuerdo con el mismo comunicado, una mujer integrante de la asamblea resultó con un golpe en la muñeca, sin que se reportaran lesiones de gravedad. No obstante, los denunciantes subrayan que el incidente reviste importancia por el contexto de tensión que, aseguran, enfrentan los colectivos críticos a los preparativos del Mundial.
Uno de los señalamientos centrales de la Asamblea Antimundialista apunta a la actuación de los elementos de seguridad pública presentes durante los hechos. La organización acusa que los policías incurrieron en omisiones que, en su interpretación, facilitaron la agresión, al no intervenir para disuadir o contener al grupo atacante. Hasta el momento, no existe una postura oficial pública que confirme o rechace esta versión por parte de autoridades de la capital.
En su posicionamiento, el colectivo responsabiliza al gobierno de la Ciudad de México de cualquier afectación futura a la integridad de sus integrantes y sostiene que este tipo de घटनos formarían parte de una estrategia para dividir y desacreditar las protestas contra el Mundial. Estas afirmaciones tampoco han sido corroboradas por instancias independientes.
El caso se suma a un contexto de creciente debate en torno a los impactos sociales, urbanos y económicos asociados a la organización de eventos internacionales de gran escala como el Mundial de la FIFA, particularmente en ciudades sede. Organizaciones civiles han advertido en distintos momentos sobre riesgos de desplazamiento, encarecimiento de servicios y transformaciones urbanas que pueden afectar a comunidades vulnerables, mientras autoridades defienden los beneficios en materia de inversión, turismo e infraestructura.
Hasta ahora, no se ha informado de la apertura de una investigación formal por estos hechos. La evolución del caso dependerá de la eventual intervención de autoridades capitalinas y de la presentación de denuncias ante instancias correspondientes que permitan esclarecer lo ocurrido y deslindar responsabilidades.