La aprobación ciudadana de la presidenta Claudia Sheinbaum registró en abril una disminución al ubicarse en 68%, dos puntos porcentuales por debajo del 70% observado en marzo, de acuerdo con la más reciente encuesta de El Financiero, marcando así el nivel más bajo desde el inicio de la serie de mediciones del diario.
El dato adquiere mayor relevancia al contrastarse con el arranque de su administración, cuando la mandataria inició con un nivel de aprobación de 80%. Posteriormente, la tendencia fue al alza durante los primeros meses de su gobierno, alcanzando un punto máximo de 85% en la segunda medición de febrero de 2025, lo que reflejaba un amplio respaldo ciudadano en la etapa inicial de su gestión. Desde entonces, los resultados muestran una trayectoria descendente que se ha acentuado en los meses más recientes.
El ajuste en el respaldo ocurre en un contexto donde, si bien la presidenta mantiene niveles de aprobación relativamente altos frente a estándares históricos recientes, se consolida una fase de moderación tras los picos registrados durante su primer año de gobierno.

El deterioro no se limita a la evaluación general del desempeño presidencial. La encuesta también reporta un segundo mes consecutivo de caída en la opinión favorable sobre el manejo de la economía, uno de los indicadores más sensibles para la estabilidad política. En abril, este rubro se ubicó en 48%, lo que implica una reducción acumulada de ocho puntos respecto al 56% observado en febrero.
Este descenso en la percepción económica coincide con un entorno más complejo en materia de crecimiento, inversión e inflación, variables que inciden directamente en la evaluación ciudadana del desempeño gubernamental y que suelen tener un impacto inmediato en los niveles de aprobación presidencial.
Especialistas en opinión pública señalan que estos indicadores funcionan como un termómetro del respaldo social hacia la gestión del Ejecutivo y tienden a reaccionar ante cambios en las condiciones económicas. En ese sentido, la caída en la evaluación del manejo económico podría anticipar una mayor sensibilidad del electorado en los próximos meses.
El comportamiento de estos indicadores en el corto plazo será determinante para establecer si la baja observada responde a factores coyunturales o si anticipa un cambio más sostenido en la percepción ciudadana sobre el desempeño de la administración encabezada por Claudia Sheinbaum.