En un mensaje unificado, las secretarías de Gobernación y Educación Pública, junto con el ISSSTE, enviaron un claro mensaje a la CNTE: el diálogo sigue abierto.
“Tenemos el compromiso con la #CNTE de continuar mañana miércoles con la mesa de trabajo iniciada hoy.
La concertación es la vía correcta para la solución de conflictos. Condenamos la violencia y el vandalismo”, expresó la titular de SEGOB, Rosa Icela Rodríguez, acompañada del secretario Mario Delgado y del director general del ISSSTE, Martí Batres.
El video, de poco más de cuatro minutos, fue grabado tras la primera mesa de diálogo celebrada el 2 de junio en las instalaciones de Bucareli. Aunque la reunión concluyó sin acuerdos concretos, los funcionarios federales destacaron la disposición al diálogo instruida por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Rosa Icela Rodríguez insistió en respetar el derecho a la manifestación pacífica, pero rechazó los bloqueos que afectan el libre tránsito y los actos violentos, como el intento de derribar vallas en el Zócalo, el uso de cohetones, petardos y marros, y el vandalismo contra figuras del Mundial 2026 en Paseo de la Reforma.
Por su parte, Mario Delgado refrendó la disposición del gobierno para avanzar en la desaparición de la USICAMM (Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros), una de las demandas históricas del magisterio disidente. Martí Batres, desde el ISSSTE, se comprometió a mejorar los servicios y fortalecer las políticas públicas en materia de prestaciones y pensiones.
Este pronunciamiento ocurre en el contexto del paro nacional indefinido convocado por la CNTE desde el 1 de junio de 2026. Miles de maestros marcharon del Ángel de la Independencia al Centro Histórico de la CDMX, instalando un plantón y generando bloqueos que han afectado la movilidad y la economía local, con pérdidas estimadas en cientos de millones de pesos.
Estados como Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán y Veracruz también reportan suspensiones de clases.
Las demandas centrales de la CNTE permanecen sin cambios: abrogación de la reforma educativa de 2013 (considerada “Peña-AMLO”), derogación de la Ley del ISSSTE de 2007 para regresar al sistema de pensiones solidario, aumento salarial del 100%, basificación universal de plazas, desaparición de la USICAMM, cálculo de pensiones en salarios mínimos y una mesa directa con la presidenta Sheinbaum.
El gobierno ha ofrecido un incremento del 9% y soluciones parciales, pero la CNTE considera insuficientes los avances y mantiene la presión, incluso amenazando con acciones que coincidan con el Mundial de Fútbol 2026.
El conflicto tiene raíces profundas. La CNTE, integrada principalmente por secciones de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán, ha mantenido movilizaciones intermitentes desde la reforma educativa de 2013. En 2025 ya protagonizó un paro de más de 20 días que se levantó por desgaste sin resolver los temas estructurales. Ahora, en 2026, el timing coincide con la preparación del Mundial, lo que eleva la visibilidad y la tensión política.
Analistas señalan que el gobierno busca evitar un boicot visible al evento deportivo internacional, mientras la CNTE utiliza la ventana mediática para exigir cumplimiento de promesas de campaña. Hasta el momento, el Ejecutivo insiste en que algunas demandas son inviables por restricciones presupuestales, pero mantiene abiertas las mesas técnicas.
El llamado a la concertación y el rechazo explícito a la violencia buscan aislar los actos vandálicos —atribuidos en parte a infiltrados— y preservar la imagen de un gobierno dialogante. La continuidad de la mesa este 3 de junio será clave para definir si el conflicto se desinfla o se radicaliza en los próximos días.