La Fiscalía General de la República (FGR) elevó el tono de la controversia en torno a la captura y traslado de Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos al acusar formalmente al Buró Federal de Investigaciones (FBI) y a autoridades estadounidenses de proporcionar información “falsa, parcial e imprecisa” sobre la operación realizada en julio de 2024.
Durante una conferencia de prensa, la fiscal Ernestina Godoy, en representación de la FGR, aseguró que la cooperación de Estados Unidos en este caso ha sido insuficiente y cuestionó directamente las declaraciones del entonces embajador estadounidense en México, Ken Salazar, quien en 2024 sostuvo que ninguna agencia de su país participó en el operativo.
La postura de la Fiscalía mexicana surge luego de que se conociera que el avión utilizado para trasladar a “El Mayo” Zambada se exhibe actualmente en un museo de Nuevo México como parte de una exposición del FBI sobre operaciones relevantes de la agencia.
La exhibición del avión reavivó la controversia entre México y Estados Unidos
El detonante de la nueva disputa diplomática fue la exhibición del avión Beechcraft King Air 200 utilizado para trasladar a Ismael “El Mayo” Zambada y a Joaquín Guzmán López a territorio estadounidense.
De acuerdo con la FGR, la aeronave forma parte de una exposición pública en la que el FBI presenta el operativo como uno de sus logros institucionales.
Esta situación, según las autoridades mexicanas, contradice la versión ofrecida en agosto de 2024 por el entonces embajador Ken Salazar, quien aseguró públicamente que ninguna agencia estadounidense había participado en la operación realizada en territorio mexicano.
Ante esta aparente contradicción, la Fiscalía acusó a Salazar de haber “faltado a la verdad” respecto a la participación de Estados Unidos.
🚨#Ahora | El piloto que participó en el secuestro de El Mayo Zambada “fue deportado, siguió operando y cometiendo delitos en México”.
— Azucena Uresti (@azucenau) July 8, 2026
Después fue detenido por portación de armas y finalmente… “fue entregado con base en la Ley de Seguridad Nacional al gobierno de Estados… pic.twitter.com/qvxTrapfId
FGR denuncia irregularidades en la cooperación del FBI
Durante la conferencia, la Fiscalía General de la República enumeró diversas inconsistencias e irregularidades que, a su juicio, han dificultado el esclarecimiento del caso.
La FGR informó que cuando un grupo de investigadores mexicanos acudió a El Paso, Texas, en agosto de 2024 para inspeccionar la aeronave, agentes del FBI limitaron significativamente las diligencias.
Según la institución, el personal mexicano no pudo revisar completamente el avión, se le impidió tomar fotografías y tampoco obtuvo acceso a información considerada fundamental para la investigación.
Otro de los puntos señalados por la Fiscalía es que las autoridades estadounidenses nunca proporcionaron la identidad del piloto que condujo la aeronave.
La única información recibida fue que dicha persona solicitó ser deportada inmediatamente a México, sin que se ofrecieran mayores detalles sobre su participación en la operación.
La FGR también afirmó que el FBI entregó datos incorrectos sobre el avión.
De acuerdo con la Fiscalía, los registros y números de serie proporcionados correspondían a una aeronave fabricada en la década de 1970 que presentaba alteraciones físicas, además de marcas de forcejeo en su interior.
Las autoridades mexicanas sostienen que esta información resulta inconsistente con los elementos obtenidos durante la investigación.
La institución informó además que ha enviado 16 oficios de asistencia jurídica internacional al Departamento de Justicia de Estados Unidos para obtener información complementaria.
Sin embargo, aseguró que hasta el momento no ha recibido respuestas suficientes que permitan avanzar plenamente en las investigaciones abiertas en México.
Siete investigaciones continúan abiertas en México
La Fiscalía General de la República confirmó que mantiene abiertas siete carpetas de investigación relacionadas con los hechos ocurridos en julio de 2024.
Entre ellas se encuentran las indagatorias por el presunto secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada, el homicidio del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén, así como la desaparición de integrantes del equipo de seguridad del líder del Cártel de Sinaloa.
Las investigaciones buscan determinar si durante el operativo se cometieron delitos en territorio mexicano y si existió participación de autoridades extranjeras sin autorización del Estado mexicano.
🚨 "Presumiblemente el secuestro (de El Mayo) fue resultado del cambio de medida cautelar y de la recepción de 17 familiares de Ovidio (Guzmán) por parte del gobierno de EU”: Ernestina Godoy
— Azucena Uresti (@azucenau) July 8, 2026
La fiscal relató la cronología que, según la FGR, rodeó el caso de el secuestro de ‘El… pic.twitter.com/Qzg1pKqsif
México solicita una aclaración formal a Washington
Como parte de las acciones emprendidas por la FGR, el Gobierno de México presentó una nueva solicitud formal de cooperación dirigida a las autoridades estadounidenses.
El objetivo es obtener información oficial que permita esclarecer si alguna agencia de Estados Unidos intervino en territorio nacional sin conocimiento ni autorización del Gobierno mexicano, lo que podría implicar posibles violaciones a la soberanía y a los mecanismos de cooperación bilateral en materia de seguridad.
La Fiscalía reiteró que continuará solicitando información hasta conocer plenamente cómo se desarrolló el operativo que culminó con el traslado de Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos.
Un caso que sigue generando tensión diplomática
La captura de Ismael “El Mayo” Zambada ha evolucionado de una operación contra el crimen organizado a un asunto con implicaciones diplomáticas entre México y Estados Unidos.
Mientras la FGR sostiene que las autoridades estadounidenses han ocultado información relevante y cuestiona la veracidad de las declaraciones emitidas por el entonces embajador Ken Salazar, Washington mantiene pendiente responder a las nuevas solicitudes de cooperación presentadas por México.
El desarrollo de las investigaciones y la respuesta de las autoridades estadounidenses serán determinantes para esclarecer uno de los episodios más controvertidos en la cooperación bilateral contra el narcotráfico en los últimos años.