Víctor Rodríguez Padilla, exdirector general de Petróleos Mexicanos (Pemex), compareció este miércoles ante un juez de control en el estado de Morelos para su audiencia inicial, horas después de su detención en la Ciudad de México.

De acuerdo con información de la Fiscalía General del Estado de Morelos, el exfuncionario enfrentó la imputación por delitos relacionados con violencia familiar en agravio de su esposa, la académica María Felicia Jiménez Lavie. Fuentes judiciales confirmaron que la audiencia permitió detallar los hechos de los que se le presume responsable, derivados de una denuncia presentada tras la difusión de un video en el que se le observa agrediéndola físicamente en marzo pasado.
La detención ocurrió el martes 7 de julio alrededor de las 17:32 horas en la colonia Narvarte (alcaldía Benito Juárez, CDMX), por elementos de la Policía Ministerial de la FGJCDMX en colaboración con autoridades de Morelos. Rodríguez Padilla fue trasladado posteriormente al penal de Atlacholoaya, donde permaneció en custodia hasta su presentación ministerial.

En la audiencia de este miércoles se calificó la legalidad de la detención y se formularon los cargos específicos, que incluyen agresiones físicas y verbales según la denuncia. Jiménez Lavie había hecho público el material audiovisual en junio, donde se ve al entonces funcionario empujarla, jalarla del cabello y forcejear frente a su hijo menor. Los hechos habrían ocurrido en una residencia familiar en Morelos.
Rodríguez Padilla dirigió Pemex por alrededor de 19 meses, hasta su salida en mayo de 2026 en medio de un escándalo por un derrame petrolero en el Golfo de México. Tras la difusión del video, emitió un comunicado en el que se separó de cualquier cargo público para enfrentar el proceso como ciudadano. La presidenta Claudia Sheinbaum había declarado previamente que no se toleraría ningún acto de violencia contra las mujeres y que la ley se aplicaría por igual.

Hasta el cierre de esta nota, se esperan detalles sobre las medidas cautelares impuestas por el juez —posiblemente prisión preventiva o firma periódica, entre otras— y la fecha para las siguientes audiencias. El caso ha generado atención nacional por involucrar a un exalto funcionario cercano al gobierno federal.
Este episodio refuerza el mensaje institucional de cero tolerancia a la violencia de género, incluso en círculos de poder. La Fiscalía de Morelos continuará con las investigaciones para determinar responsabilidades plenas.