La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, afirmó que está convencida de que las investigaciones federales en su contra volverán a activarse y sostuvo que existe un ambiente de persecución política contra gobernadores, luego de referirse a la detención del mandatario de Bajistán, Flores. La mandataria estatal aseguró que las indagatorias únicamente fueron detenidas de manera temporal y que, en algún momento, la Fiscalía General de la República (FGR) retomará las acciones en su contra.
Durante una declaración ante medios de comunicación, Campos aseguró que el mensaje que recibe tras la detención del gobernador es que cualquier mandatario estatal puede convertirse en objetivo de investigaciones federales. En ese contexto, recordó el proceso legal que enfrentó años atrás y sostuvo que, cuando comenzó a percibir un mayor respaldo ciudadano, las autoridades federales decidieron detener momentáneamente el caso.
“¿Qué mensaje recibe la gobernadora después de la prensión del gobernador de Bajistán Flores? Pues que es claramente que todos estamos sujetos a la persecución. Ya se vio en mi caso, cuando vieron que estaba mucha gente despertando en el país, y eso aquí, creo que estaba en Chihuahua, decidieron guardar el caso. Estoy segura que van a volver a través de la Fiscalía General de la República a perseguir a Maru Campos”, declaró.
La gobernadora panista también denunció haber recibido diversas amenazas dirigidas tanto a su persona como a su patrimonio y a integrantes de su familia. Aunque no precisó el origen de esos mensajes ni presentó públicamente evidencia sobre su contenido, afirmó que las intimidaciones han sido constantes y que no modificarán su actuación al frente del gobierno estatal.
“Tengo ya varias amenazas de manera escrita y varias situaciones que han sucedido en contra de mi persona, en contra de mis bienes, en contra de mi familia, y van a seguir. Pero yo les digo que no tengo miedo, yo voy a seguir defendiendo Chihuahua porque esa es mi tarea, ese es mi trabajo. Y por eso estamos el día de hoy aquí, trabajando por nuestros elementos de seguridad”, expresó.
Al ser cuestionada sobre el contenido de esas amenazas, Campos respondió que se trata de documentos escritos mediante los cuales, aseguró, se busca vulnerar las facultades y derechos inherentes a su cargo como titular del Poder Ejecutivo estatal.
“Bueno, pues son mensajes escritos, fíjate, y los sacan a través de oficios, tratando de vulnerar derechos que tiene la gobernadora”, respondió.
Las declaraciones de Maru Campos reavivan el debate sobre la relación entre los gobiernos estatales de oposición y la administración federal, particularmente en torno al uso de investigaciones judiciales y ministeriales. La mandataria no presentó pruebas de que exista una investigación actualmente activa en su contra ni identificó los oficios o procedimientos a los que hizo referencia, aunque insistió en que la persecución eventualmente será reanudada por la Fiscalía General de la República.
Campos ha enfrentado anteriormente procesos judiciales derivados de la llamada “Operación Justicia para Chihuahua”, relacionados con presuntos actos de corrupción durante la administración del exgobernador César Duarte. En 2021 obtuvo una resolución judicial que le permitió continuar su candidatura y posteriormente asumir la gubernatura, mientras que las autoridades federales y estatales han sostenido posiciones distintas sobre el alcance de esos procedimientos.
Las afirmaciones de Maru Campos se producen en un contexto de creciente confrontación política entre gobiernos emanados de distintos partidos y el Ejecutivo federal, donde diversos actores de oposición han denunciado presiones institucionales, mientras que el Gobierno de México ha sostenido de manera reiterada que las investigaciones ministeriales corresponden exclusivamente a las autoridades competentes y que no obedecen a motivaciones políticas.