Alina está harta. Su familia lleva casi doce meses intentando sacar el permiso para reparar la casa y todavía no lo tiene. La vivienda se está pudriendo: filtraciones, humedad y hongos en las paredes. Su padre, médico de 68 años, ha tenido que dejar consultas para ir una y otra vez a las oficinas de la alcaldía.
El sábado la periodista Azucena Uresti difundió el caso y se armó el escándalo. Alina, abogada, cuenta que el trámite empezó por diciembre del año pasado. Entre diciembre y mayo el expediente se “perdió”. El director jurídico lo admitió y hasta les pidió disculpas. En junio un funcionario les pidió dinero para destrabarlo. Ellos no aceptaron.
El viernes pasado Alina fue otra vez a hablar con Salvador Ramírez. Según ella, le puso tres trabas distintas en menos de una hora. Primero le dijo que no se podía abrir un folio nuevo por un problema con la cuenta. Ella lo abrió esa misma noche. Después le dijo que su padre, como albacea, no podía firmar. El notario le confirmó por teléfono que sí podía. Al final se inventó un error en el plano, un plano que ya había sido revisado y aprobado por la misma alcaldía. “Ahí entendí que no era la plataforma”, escribió Alina.
También acusa a Esther Martínez Castañeda de no firmarles la constancia de alineamiento que ya se caducó por tanto tiempo perdido, aunque los derechos están pagados. A Valeria Bobadilla la menciona entre los funcionarios que no atienden. Martínez Castañeda, por cierto, ya había sido inhabilitada un año por el Tribunal de Justicia Administrativa en 2025 por haber dado permisos irregulares a la taquería Don Eraki, del papá del alcalde Mauricio Tabe. Aun así seguía en el puesto.
Aquí narro el calvario que ha sido todo esto
— Alina (@Alina_Gag) September 19, 2026
Primera parte pic.twitter.com/2SNeyz4gwY
La alcaldía respondió que el problema es la plataforma de la Agencia Digital del gobierno de la ciudad, que no deja ver el estatus y que desde mayo le piden que migren la información sin resultado. Ofrecieron recibir a Alina el miércoles a las 9 de la mañana con el alcalde Tabe y el equipo jurídico.
Alina aceptó la cita, pero no se traga la explicación. “Yo también creía que era la plataforma hasta que me pusieron tres mentiras seguidas”, contestó. “Después de esconder el expediente y de intentar cobrarnos, no me vengan con que hay disposición”.
Este lunes, después de una lluvia, volvió a subir fotos de las goteras nuevas. “Y no había llovido, pero ya hoy tuvimos el gusto”, escribió etiquetando a la alcaldía. Vecinos de Polanco Reforma se sumaron y dijeron que estos retrasos y trabas no son un caso aislado.
Mientras tanto la casa sigue mojándose y el médico de 68 años sigue intercalando pacientes con vueltas a las oficinas de Miguel Hidalgo.