El viernes 30 de octubre intensas lluvias asociadas a los remanentes de la tormenta tropical Vance generaron graves inundaciones en San José del Cabo, Baja California Sur. Acumulados superaron los 100 mm en zonas localizadas (algunas estimaciones hablan de 100 a 175 mm en periodos cortos), provocando el desbordamiento de arroyos, calles convertidas en ríos y el arrastre de vehículos hasta la playa y el mar en la zona de Costa Azul.
Videos geolocalizados mostraron automóviles y motocicletas arrastrados por la corriente del arroyo de Costa Azul hasta la franja de arena. Autoridades y cuerpos de emergencia confirmaron daños materiales y rescates, aunque no se reportaron víctimas mortales en Baja California Sur por este evento (sí se registraron dos muertes en Guaymas, Sonora, por el mismo sistema). El Departamento de Bomberos de San José del Cabo realizó al menos 12 rescates efectivos en puntos como Costa Azul, Santa Rosa, arroyo Ricardo Flores Magón y El Tildillo, con 60 elementos desplegados y apoyo de Protección Civil, Seguridad Pública y Cruz Roja.
Uno de los episodios más críticos ocurrió en la Unidad de Medicina Familiar número 6 del IMSS, en el centro de San José del Cabo. El agua superó las barreras de contención de 1.20 metros e ingresó a las instalaciones, lo que obligó a la evacuación ordenada de 356 personas entre derechohabientes y trabajadores. Se priorizó a adultos mayores, mujeres embarazadas y madres con recién nacidos. Las actividades de la unidad quedaron suspendidas.
La Secretaría de Marina activó el Plan Marina en fase de respuesta, con 100 elementos de la Brigada de Respuesta a Emergencias, vehículos y ambulancia para asistir a residentes y monitorear cruces peligrosos. El Ayuntamiento suspendió temporalmente el transporte público en San José del Cabo y hubo retrasos en Cabo San Lucas. Se suspendieron clases en turno vespertino. El Servicio Meteorológico Nacional había pronosticado precipitaciones de 50 a 79 mm, pero los acumulados locales superaron esas cifras en franjas intensas.
Autoridades exhortaron a la población a extremar precauciones, evitar cruzar arroyos y calles inundadas, y atender avisos oficiales. Las lluvias también afectaron el corredor turístico y otras colonias. Hasta el cierre de reportes del 30 y primeras horas del 31 de octubre, el saldo se concentraba en daños materiales, evacuaciones y rescates, con vigilancia permanente ante posibles nuevas crecidas.