La noche del 6 de noviembre de 2026, alrededor de las 18:30 hora local, numerosos residentes de Beijing y de provincias aledañas como Hebei, Shanxi, Tianjin, Mongolia Interior y Henan observaron un intenso destello luminoso que cruzó el cielo nocturno. El fenómeno, descrito de manera consistente por testigos y captado por varias cámaras de automóviles, correspondió a un bólido o fireball, un meteoro de gran brillo que generó comentarios inmediatos en redes sociales y reportes en medios locales.
En la capital china, vecinos de zonas como Xisanqi, Fangzhuang, Mentougou y Fengtai coincidieron en señalar un objeto brillante que se desplazaba hacia el suroeste con un ángulo aproximado de 30 grados respecto al horizonte. Un conductor identificado como el señor Wu, que circulaba por la vía rápida Jingmi cerca del puente Siyuan, relató que vio “un gran fuego de colores, como una bola en llamas”, que duró apenas dos o tres segundos. “Era tan brillante y colorido que no alcanzamos a reaccionar para sacar el teléfono a tiempo”, comentó. Otra testigo, que manejaba por la zona de Meishikou en Fengtai, captó el evento en su cámara de tablero: el objeto apareció de repente, aumentó de intensidad al descender y desapareció tras los árboles de la avenida.
En Zhangjiakou, provincia de Hebei, una residente describió luces verdes, amarillas y rojas que iluminaron incluso las nubes. “Al principio pensé que alguien estaba lanzando fuegos artificiales. Duró unos cuatro o cinco segundos y fue muy impactante”, indicó. Videos similares surgieron de otras localidades, lo que permitió a los especialistas concluir que se trató del mismo fenómeno visto desde distintos puntos.
Li Xin, director del departamento de divulgación científica del Planetario de Beijing, afirmó que, según los registros de video disponibles, las observaciones en Beijing, Shanxi y Hebei corresponden a un único bólido. Zhu Jin, exdirector del mismo planetario y reconocido astrónomo, examinó las imágenes y confirmó que se trata de un meteoro esporádico. “Los bólidos son relativamente frecuentes. Cualquier meteoro más brillante que Venus recibe ese nombre. Este parece haber sido de un tamaño considerable”, señaló. Zhu agregó que este tipo de eventos puede dejar fragmentos de meteorito, aunque hasta el momento no se han reportado hallazgos confirmados ni daños materiales.
BRILLANTE METEORO EN CHINA
— Geól. Sergio Almazán (@chematierra) November 6, 2026
🇨🇳 ☄️
Esta noche, un enorme y brillante bólido iluminó el cielo nocturno sobre Pekín, China.#mateoro #Beijing #meteorito #fireball
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Desde el punto de vista científico, un bólido se produce cuando un cuerpo rocoso o metálico de tamaño significativo ingresa a la atmósfera a alta velocidad. La fricción genera un intenso calentamiento que provoca la luminosidad y, en ocasiones, la fragmentación. El tono verdoso observado se atribuye a la presencia de elementos como hierro o níquel que emiten luz de ese color al alcanzar elevadas temperaturas. Los especialistas descartaron que se tratara de restos de satélites o cohetes, pues el evento fue aislado y no presentó el patrón típico de reingresos de basura espacial.
Aunque el fenómeno generó asombro y algunas reacciones de temor inicial entre los testigos, las autoridades y los expertos coinciden en que no representa un peligro para la población. Eventos de este tipo se registran con regularidad en distintas partes del mundo y forman parte de la actividad natural del sistema solar. Por ahora, las investigaciones se centran en el análisis de los videos y en la posible búsqueda de restos en las zonas de posible caída, sin que hasta la fecha se hayan anunciado recuperaciones.
La aparición del bólido coincidió con un periodo en el que las lluvias de meteoros de las Táuridas se mantienen activas, conocidas por producir ocasionalmente objetos brillantes. Sin embargo, los astrónomos lo clasificaron como esporádico. El episodio volvió a poner de relieve el interés público por los fenómenos celestes y la utilidad de las cámaras de vehículos y los teléfonos para documentar eventos efímeros que, de otro modo, pasarían desapercibidos.