La diputada Rosario del Carmen Moreno Villatoro, integrante del grupo parlamentario de Morena, presentó una iniciativa para modificar la Ley General de Educación, con el propósito de reconocer el acceso a la salud menstrual como un derecho dentro del sistema educativo nacional.
De acuerdo con el documento legislativo presentado este 5 de octubre de 2025, la propuesta plantea adicionar un párrafo a los artículos 2 y 115 de la ley, con el fin de que las estudiantes puedan solicitar la justificación de inasistencias derivadas de malestares menstruales.
Para Moreno, esto permitiría que las ausencias por síntomas incapacitantes sean validadas sin repercusiones académicas ni sanciones disciplinarias.
Asimismo, la diputada propuso que, en los casos en que una inasistencia coincida con una evaluación, las alumnas tengan el derecho a solicitar la reprogramación del examen conforme a los lineamientos de cada institución.
“La educación que imparta el Estado debe promover el acceso a la salud menstrual como un derecho de las alumnas”, indicó la legisladora.
Según el texto turnado a la Comisión de Educación, la iniciativa responde a una problemática persistente en los planteles escolares: la falta de comprensión y apoyo ante los efectos de la menstruación.
El documento expone que este tema continúa siendo objeto de estigmas, mitos y silencios, lo cual genera discriminación y aislamiento entre niñas y adolescentes.
“La menstruación ha sido históricamente un tema rodeado de estigmas, mitos y silencios. Esta realidad genera discriminación, vergüenza y aislamiento social de niñas y adolescentes, especialmente en los espacios educativos”, precisa el proyecto.
De acuerdo con datos citados en la propuesta, el 43 por ciento de las adolescentes en México prefirió no asistir a clases durante su periodo menstrual, mientras que el 20 por ciento se ausentó al menos una vez por esta causa.
Además, el 30 por ciento recurrió al uso de materiales inadecuados ante la falta de productos de higiene menstrual. A su vez, el texto advierte que esta situación se agrava en comunidades rurales e indígenas, donde la infraestructura escolar es limitada.
En ese contexto, el documento manifiesta que el 23 por ciento de las escuelas carece de acceso a agua potable y el 2.5 por ciento no dispone de baños, condiciones que aumentan el riesgo de rezago educativo, ausentismo y deserción escolar entre las alumnas.
Actualmente, la legislación educativa no contempla la salud menstrual como un derecho ni prevé que las faltas por este motivo sean justificables. Esta omisión, según la diputada, genera sanciones académicas y afecta la trayectoria educativa de muchas estudiantes.
“Incorporar la salud menstrual en la Ley permitirá una interpretación con perspectiva de género, robusteciendo los principios de equidad y no discriminación”, subrayó Moreno Villatoro.
Para Moreno Villatoro, la propuesta busca fortalecer un entorno escolar más empático y libre de estigmas, donde la salud menstrual sea tratada como una cuestión de derechos humanos y no como un motivo de exclusión o penalización.
El dictamen será analizado por la Comisión de Educación antes de su eventual discusión en el Pleno de la Cámara de Diputados.