Opinión Por: Mario Arturo Pico
MC: La fuerza nueva que Juárez ya decidió escuchar
Ciudad Juárez es una ciudad que nunca ha pedido permiso para crecer. Aquí la gente no se rinde, no se quiebra y no espera a que los gobiernos resuelvan lo que ellos mismos no han sabido enfrentar. Juárez se levanta todos los días con la fuerza del que sabe que nadie vendrá a rescatarlo. Y precisamente por eso, esta frontera está exigiendo algo distinto: una nueva forma de hacer política, una visión moderna que despierte el potencial que tantos han ignorado. Esa fuerza hoy se llama Movimiento Ciudadano.
Durante décadas, los partidos de siempre han usado a Juárez como escenario. Vienen, prometen, graban un video, se toman la foto obligada y se van. Regresan a sus oficinas lejos de aquí, mientras esta ciudad sigue enfrentando sola los retos que ellos solo mencionan en campaña. Hablan de seguridad sin conocer nuestras calles, hablan de economía sin entender nuestra frontera, hablan de juventud sin haber pisado jamás una preparatoria pública. La política tradicional le ha quedado grande a Juárez, porque Juárez exige resultados, no excusas.
Y mientras esa clase política de siempre se aferra a reciclarse, MC ha decidido algo distinto: construir desde la gente, no desde los privilegios. Movimiento Ciudadano está abriendo espacios reales para rostros nuevos, para liderazgos jóvenes, para ciudadanos que traen propuestas y no currículums desgastados. Esta ciudad ya no quiere políticos que cambian de color según quién les ofrezca una silla; quiere congruencia, claridad y compromiso. Y MC representa justo eso: una alternativa fresca, honesta y con visión de futuro.
Juárez ha sido durante años el ejemplo vivo de la resiliencia, pero no tiene por qué seguir siendo el ejemplo del abandono. La seguridad no puede seguir siendo una estadística; debe ser una prioridad real. La movilidad no puede seguir dependiendo de ocurrencias; debe planearse con inteligencia. La economía no puede seguir estancada en promesas; debe impulsarse con visión fronteriza. Y la juventud no puede seguir siendo utilizada solo como decoración de campaña; debe ser protagonista del cambio.
Lo que está ocurriendo en Juárez es importante: una generación completa está despertando políticamente y entendiendo que la ciudad merece mucho más. Esa generación no quiere discursos viejos; quiere gobiernos que los tomen en serio. Y en ese despertar, Movimiento Ciudadano está tomando un rol fundamental porque entiende algo que otros no: aquí el futuro no se construye desde las imposiciones, sino desde la participación.
Y claro, el crecimiento de MC incomoda. Incomoda a quienes ya se sienten dueños de la ciudad. Incomoda a los que quieren subirse de última hora para no quedarse fuera. Incomoda a los que ven que la gente ya no está comprando el mismo discurso de siempre. Pero MC no es un refugio de políticos cansados; es un movimiento vivo que está construyendo algo nuevo, auténtico y juarense.
Juárez está listo.
Listo para romper inercias.
Listo para exigir más.
Listo para una fuerza que no venga a prometer, sino a transformar.
Y esa fuerza, hoy, se viste de naranja.
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