A casi un mes de que se cumplan siete años del asesinato impune de Samir Flores Soberanes, diversas organizaciones sociales y comunidades convocaron a una serie de Jornadas Nacionales e Internacionales “Justicia para Samir y autodeterminación para los pueblos”, que tendrán lugar del 19 al 22 de febrero de 2026 en distintos territorios de México y del mundo. El llamado fue hecho de manera conjunta por el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua Morelos, Puebla, Tlaxcala (FPDTA-MPT), el Congreso Nacional Indígena (CNI) y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que buscan poner en el centro de la agenda pública el caso de Flores, pero también las luchas más amplias contra megaproyectos y por la autodeterminación de los pueblos.
Samir Flores, nacido en la comunidad nahua de Amilcingo, municipio de Temoac, Morelos, se convirtió en un referente de la resistencia contra el Proyecto Integral Morelos (PIM) —un plan de infraestructura que incluye termoeléctricas, gasoductos y acueductos— y en un comunicador comunitario comprometido con causas ambientales y territoriales. La tarde del 20 de febrero de 2019 fue asesinado a tiros frente a su casa, hecho que conmocionó a organizaciones sociales y defensores de derechos humanos en todo el país. Hasta la fecha, el crimen sigue sin resolverse plenamente y las exigencias de justicia se han mantenido constantes.

Las jornadas convocadas para febrero buscarán articular acciones desde los territorios, con actividades que van desde la realización de murales comunitarios, actos culturales, canciones y difusión de la memoria de Samir, hasta la denuncia de megaproyectos y la visibilización de luchas locales e internacionales. El 19 de febrero se dedicará a nombrar a las personas muertas, desaparecidas y presas políticas por defender sus territorios, mientras que el 20 de febrero estará centrado en conmemorar a Samir con vida y dignidad, y los días siguientes se orientarán a acciones en defensa de la vida y el territorio.
Para familiares y compañeros de lucha de Flores, la convocatoria no se limita a recordar su figura, sino también a cuestionar la persistente impunidad en su caso y otros similares», en un contexto en el que las investigaciones por su homicidio no han logrado identificar y sancionar con claridad a los responsables intelectuales y materiales. Diversas voces señalan que las indagatorias han enfrentado irregularidades, y organismos como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos han documentado violaciones al acceso a la justicia en perjuicio de la familia de Samir.
El asesinato de Flores ocurrió tres días antes de una consulta oficial sobre el PIM, que fue percibida por sus opositores como un intento de legitimación de ese megaproyecto, contra el cual Samir había alzado la voz desde medios comunitarios y foros públicos. Su muerte, señalan colectivos, no fue un hecho aislado sino parte de una tendencia más amplia de violencia contra defensores del territorio en México, un fenómeno que ha sido documentado por organizaciones nacional e internacionalmente.

En años anteriores, distintos sectores de la sociedad civil han impulsado marchas, actos de memoria y pronunciamientos exigiendo justicia para Flores. En febrero de 2025, por ejemplo, manifestantes marcharon en la Ciudad de México portando bustos y consignas con el lema “Samir vive”, insistiendo en que la impunidad no puede convertirse en la norma para casos de violencia contra activistas.
La convocatoria de estas jornadas se enmarca en un contexto en el que movimientos sociales buscan articular luchas en defensa de los territorios indígenas, campesinos y comunitarios en México, frente a proyectos de desarrollo considerados extractivistas y a la percepción de una justicia que no alcanza a quienes denunciaron y resistieron estos planes. Para los organizadores, la memoria de Samir Flores se entrelaza con la exigencia de autodeterminación de los pueblos y justicia desde abajo, un reclamo que pretenden llevar a múltiples localidades y acciones colectivas en torno a esas fechas.