Luis Donaldo Colosio Riojas confirmó que sí irá por una candidatura a gobernador en el proceso que viene, aunque evitó cerrar desde ahora si su apuesta será Nuevo León o Sonora, al asegurar que la definición “todavía está tomándose al interior del partido” y que no pretende convertir una decisión estratégica en un anuncio personal o unilateral.
En entrevista con Azucena Uresti, el actual alcalde de Monterrey sostuvo que su candidatura no está descartada y, por el contrario, se mantiene como una posibilidad real en cualquiera de las dos entidades, pero insistió en que el momento político obliga a construir acuerdos internos antes que imponer nombres. “Es seguro que sí vaya por alguna de las dos gubernaturas, depende de muchos factores, pero actualmente los tiempos no son para definiciones”, dijo, al explicar que el debate dentro de Movimiento Ciudadano sigue abierto.
El mensaje de Colosio no sólo colocó formalmente su nombre en el tablero de la sucesión, sino que también dejó ver el dilema estratégico que enfrenta el partido naranja: definir si su proyecto se concentra en consolidar el bastión de Nuevo León o si amplía su ofensiva electoral hacia Sonora, una entidad donde también ha comenzado a sonar como opción competitiva.
Colosio justificó su cautela en el momento nacional que atraviesa Movimiento Ciudadano, al que calificó como “muy decisivo”, particularmente en el caso de Nuevo León. En ese contexto, subrayó que el proyecto que busca encabezar no será de confrontación interna, sino de “unidad”, y rechazó que su eventual candidatura implique una disputa con figuras del propio partido, especialmente con Mariana Rodríguez, esposa del gobernador Samuel García y uno de los perfiles más posicionados del movimiento en el estado.

Al ser cuestionado sobre si su ruta hacia la gubernatura significaría un choque directo con Rodríguez, Colosio respondió con contundencia: “Por supuesto que no”. En su visión, ambos forman parte del mismo bloque político y lo que muestran las encuestas —según su lectura— no es una pugna entre aspirantes, sino un reconocimiento ciudadano al desempeño de los gobiernos emecistas en Nuevo León. “Mariana y yo somos no solamente grandes amigos, somos parte de un mismo equipo político”, afirmó, al tiempo que sostuvo que el respaldo que ambos registran se explica por la percepción de que “los gobiernos de Movimiento Ciudadano ciertamente están funcionando en Nuevo León”.
El alcalde también admitió que, al menos en este momento, tanto Rodríguez como él son los perfiles más fuertes del partido en el estado, aunque dejó abierta la puerta a otros cuadros. “Yo sé que hay mucha gente que haría un extraordinario papel, sin embargo en este momento yo sé que tanto Mariana Rodríguez como un servidor somos los candidatos más fuertes que tenemos en Movimiento Ciudadano Nuevo León”, declaró.
Sin embargo, Colosio introdujo un elemento que suele aparecer en campañas y diagnósticos electorales, pero que rara vez se reconoce desde la política partidista: el riesgo principal no sería la oposición, sino el desencanto ciudadano. En su narrativa, el “enemigo a vencer” no es un candidato rival, sino “la apatía de la gente al momento de salir a votar”, una frase que apunta a una estrategia basada más en movilización y legitimidad social que en guerra frontal contra adversarios.

Caso Next Energy en Monterrey
La entrevista también sirvió para que Colosio abordara uno de los temas más sensibles que han acompañado su administración municipal y que, de escalar a una candidatura estatal, podría convertirse en un eje de ataque: el caso Next Energy, relacionado con un contrato heredado para suministro de energía limpia.
El alcalde respondió directamente a señalamientos del priista Adrián de la Garza, quien lo acusó de haber pagado más dinero del que correspondía a la empresa, incluso en una proporción “400%” superior. Colosio desestimó la acusación con ironía y aseguró que la crítica parte de un error básico: confundir pagos anuales más altos con un costo total mayor. “Bueno, pues eso pasa cuando no sabes de matemáticas”, reviró.
La verdad sobre Next Energy. pic.twitter.com/wpDaU1TRAZ
— Donaldo Colosio (@colosioriojas) February 18, 2026
De acuerdo con su explicación, el contrato original —firmado en la administración anterior— ascendía a más de 7 300 millones de pesos y estaba diseñado a 30 años. Colosio afirmó que su gobierno renegoció el acuerdo para reducir el costo total en más de 4 mil millones de pesos y acortar el plazo a 10 años, lo que implicaría pagos mayores en el corto plazo, pero un monto final significativamente menor. “Le generamos a la ciudad un ahorro de más de 4 mil millones de pesos y lo acortamos de 30 años a 10”, sostuvo.
En su relato, el problema central del contrato es que los pagos se activaron con base en una constancia de avance de obra que, según dijo, fue suministrada al fideicomiso por el municipio en 2020, pese a que el parque solar “nunca existió” y “sigue sin operar”. Con ello, argumentó, Monterrey terminó pagando por un servicio que no recibía, mientras además continuaba cubriendo su consumo eléctrico con la CFE. “No existe energía más cara que la que se paga por energía que no existe”, enfatizó.

Colosio afirmó que su administración logró recuperar más de 400 millones de pesos mediante mecanismos de garantía previstos en el contrato, al señalar que el municipio había dejado de cobrar esa cantidad a la empresa de manera obligatoria. También sostuvo que Next Energy no contaba con permisos federales para suministrar energía al municipio, y afirmó que la compañía enfrentó problemas similares en Baja California y Aguascalientes.
Como parte de la renegociación, aseguró que el proyecto original en el terreno de Cerralbo fue descartado porque la Comisión Federal de Electricidad no otorgaría permisos para una planta de ese tipo. En su lugar, explicó, se implementó un esquema de microplantas de autogeneración y autoconsumo, con paneles solares instalados en techos de edificios públicos, lo que —según dijo— permitió que Monterrey hoy ya genere energía limpia propia.
Ante la mención de una supuesta denuncia en su contra por este caso, Colosio dijo no haber sido notificado y se limitó a afirmar: “El que nada debe nada teme”. También interpretó los ataques como parte de un clima preelectoral motivado por encuestas que, según su lectura, habrían puesto nerviosos a sus adversarios.
Más allá del tema administrativo, la entrevista funcionó como un movimiento político calculado: Colosio no lanzó un destape clásico, pero sí confirmó la intención de competir por una gubernatura, trazó su narrativa de unidad interna y marcó distancia de cualquier guerra fratricida dentro de Movimiento Ciudadano.
En ese equilibrio, su frase clave fue la que deja abierta la ruta, pero fija el destino: sí buscará una gubernatura, aunque todavía no está escrito si será Nuevo León o Sonora. Y en un escenario donde Movimiento Ciudadano busca consolidarse como fuerza nacional, el nombre de Colosio vuelve a colocarse como una pieza central en la estrategia del partido para 2027.