En la zona fronteriza mexicana, la ciudad de Tijuana emerge con una ambición que trasciende su perfil tradicional como ciudad manufacturera: convertirse en un hub regional de inteligencia artificial (IA). Bajo la marca del foro AI Summit Tijuana – Frontera Futura, que se celebró los días 4 y 5 de noviembre de 2025, la urbe intenta posicionarse como el epicentro de la adopción tecnológica productiva en el norte de México. El evento, convocado por el Consejo Coordinador Empresarial de Tijuana (CCE Tijuana) bajo la presidencia de Roberto Lyle Fritch, reunió a más de 600 asistentes presenciales y miles de participantes en línea, según los organizadores. Durante dos días, se realizaron conferencias magistrales, paneles, talleres y se presentó el “Primer Informe sobre el Estado de Adopción de Inteligencia Artificial Generativa en Baja California”, elaborado con participación del organismo y en el que se analizaron más de 300 empresas de distintos sectores.

Un nuevo paradigma productivo
La apuesta de Tijuana se articula en torno a tres ejes estratégicos que exploran su futuro: visión, capacidades y valor. Con este marco, Roberto Lyle Fritch enfatizó que en la frontera “ya no hablamos de futuro, sino que estamos construyendo el presente de la innovación”. La región, históricamente marcada por la industria maquiladora y el nearshoring, abre ahora un camino hacia la infraestructura tecnológica, la formación de talento y la incorporación de la IA en distintos sectores productivos.
La elección de Tijuana no es casual: su proximidad geográfica con California, su ecosistema binacional, así como su experiencia industrial le confieren ventajas competitivas. El reto consiste ahora en pasar de la experimentación al despliegue sistemático de tecnología, y que este proceso sea sostenible, incluyente y ligado al mercado laboral. En este sentido, el director de la firma PICTOR, Ignacio Chilet, señaló que “la inteligencia artificial no es sólo una moda, sino que va a transformar todos los sectores de la economía”.

Retos que no se pueden soslayar
Sin embargo, esta ambición conlleva una serie de desafíos que podrían condicionar el éxito del proyecto. Primero, la brecha de talento: aunque existen centros educativos y redes de investigación en Baja California, transformar la ciudad en un polo de IA exige perfiles especializados, programas de formación continuaa y vinculación con el sector privado. Segundo, la infraestructura tecnológica y de datos: procesar, almacenar, asegurar y utilizar inteligencias artificiales generativas exige ecosistemas robustos que aún no están generalizados en muchas ciudades mexicanas. Tercero, la usuario-empresa-sociedad: incorporar IA en los procesos productivos supone reconfigurar modelos de negocio, atender la reticencia al cambio y asegurar que sus beneficios no se queden solo en unos cuantos.
En el estudio presentado en la cumbre se reveló que el 91 % de las compañías encuestadas planea incrementar su inversión en IA durante los próximos dos año. Pero prever una inversión no significa que la adopción sea profunda, uniforme o ética. Algunas zonas, industrias o actores podrían quedarse rezagados, incrementando posibles brechas regionales o laborales.
El camino hacia la “Frontera Inteligente”
La estrategia oficial contempla que el AI Summit se realice de forma anual, y que cada seis meses haya talleres especializados que acompañen al tejido productivo en esta transición. Esa continuidad es clave: no basta con un evento puntual para consolidar a Tijuana como “capital de la IA”, se requiere un ecosistema que combine educación, investigación, industria, inversión privada y colaboración público-privada.
Por otro lado, la región deberá crear condiciones atractivas para empresas tecnológicas, startups y centros de datos, generando incentivos que puedan competir tanto a nivel nacional como internacional. La frontera norte puede jugar a favor: su posición binacional, su zona de tránsito de talento e ideas, su infraestructura industrial existente y su proximidad a Estados Unidos pueden convertirse en ventaja estratégica.

¿Una capital de la IA en ciernes?
Decir que Tijuana ya es la capital de la inteligencia artificial sería prematuro, pero lo que está ocurriendo señala que se ha puesto en marcha un proceso orientado a esa dirección. Es relevante que una ciudad de frontera mexicana apueste por la IA como palanca de productividad, innovación y competitividad regional. Ahora bien, el éxito dependerá de que se construya de forma inclusiva —sin dejar atrás a los sectores más vulnerables—, sostenible, ética y anclada en resultados concretos.
La apuesta no es solo tecnológica: es también social, educativa y productiva. Para Tijuana, se trata de pasar de ser “ciudad de maquila” a “ciudad de inteligencia”, en la que los agentes humanos y artificiales colaboren para generar valor. Si lo logra, podría convertirse en un modelo replicable para otras zonas del país y de América Latina. Y en medio de esta transformación, la tarea que queda es transformarse a sí misma: la frontera no sólo entre dos países, sino entre el presente que deja atrás y el futuro que está construyendo.