El senador de Morena, Enrique Inzunza Cázarez, reapareció en actividades legislativas luego de más de 50 días sin registrar participación presencial en sesiones del Senado de la República ni en los trabajos de la Comisión Permanente. Su retorno ocurrió durante una reunión de la Comisión de Justicia, aunque no de manera presencial, sino mediante conexión remota.
La reaparición del legislador se produjo en un contexto marcado por cuestionamientos políticos derivados de señalamientos difundidos en reportes e investigaciones periodísticas que lo vinculan, junto con el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, con presuntas relaciones con integrantes del Cártel de Sinaloa. Dichas acusaciones han sido retomadas por diversos actores de oposición y medios de comunicación, aunque hasta el momento no existe una imputación formal en México ni una acusación judicial pública en su contra derivada de esos señalamientos.
La ausencia prolongada de Inzunza había generado críticas debido a que, durante ese periodo, el senador no participó de manera visible en las actividades ordinarias del Senado ni en las sesiones de la Comisión Permanente, órgano encargado de atender asuntos legislativos durante los recesos del Congreso. Su aparición virtual en la Comisión de Justicia representó el primer registro público de actividad legislativa tras semanas de especulaciones sobre su paradero y sobre las razones de su alejamiento de los espacios parlamentarios.
‼️ La transmisión de la reunión de trabajo de la Comisión de Justicia del @senadomexicano pudo verse después de varios minutos de su inicio formal.
— Leti RoblesdelaRosa (@letroblesrosa) June 25, 2026
Aquí ya se ve él en la transmisión. https://t.co/zrKJSJeWyb pic.twitter.com/6FHvnHQh8k
El legislador, quien anteriormente se desempeñó como secretario general de Gobierno en Sinaloa durante la administración de Rocha Moya, ha sido una de las figuras políticas cercanas al mandatario estatal. Precisamente esa cercanía ha colocado su nombre en el centro de la controversia generada por versiones que apuntan a supuestas investigaciones o referencias realizadas por autoridades estadounidenses relacionadas con la operación de grupos criminales en la entidad.
Hasta ahora, ni el Senado de la República ni la bancada de Morena han informado sobre alguna sanción, procedimiento interno o restricción relacionada con la ausencia del senador. Tampoco se ha dado a conocer que exista una investigación oficial abierta por parte de autoridades mexicanas en su contra por los señalamientos que han circulado en el debate público.
La participación de Inzunza mediante videoconferencia reactivó las críticas de sectores opositores, que han cuestionado tanto la prolongada ausencia del legislador como el hecho de que continuara percibiendo su remuneración como integrante de la Cámara Alta mientras permanecía alejado de las actividades públicas del Congreso. Desde esas posiciones se ha insistido en la necesidad de que el senador aclare los señalamientos y explique las razones de su ausencia.

Por su parte, el legislador no emitió durante la sesión un posicionamiento público relacionado con las acusaciones que han rodeado su nombre en las últimas semanas. Su intervención se limitó a los asuntos correspondientes a los trabajos de la Comisión de Justicia.
La reaparición de Enrique Inzunza ocurre en un momento particularmente sensible para la política sinaloense y para Morena, debido al incremento del escrutinio sobre la relación entre autoridades y grupos del crimen organizado en distintas regiones del país. Mientras no existan resoluciones judiciales o investigaciones oficiales concluyentes, los señalamientos permanecen en el terreno de las acusaciones públicas y del debate político, aunque continúan generando presión sobre los actores involucrados y sobre las instituciones encargadas de esclarecer cualquier posible vínculo con organizaciones criminales.